6 junio, 2018 - No Comments!

Anuma | Ladies don’t play guitar

El otro día Abril compartió un artículo de la revista Rolling Stone que me pareció muy interesante. Hablaba del rumor sobre la disminución de las ventas de guitarras. Y resulta que no es exactamente así. Al parecer, cuando la marca Gibson se declaró en bancarrota (principalmente por problemas de deudas, no porque no vendieran), la prensa empezó a especular que era el “fin de las guitarras”. Resulta que hay muchos factores detrás de esto. Un ejemplo es que las tiendas físicas de instrumentos musicales también han sufrido una caída en sus ventas, por el aumento de ventas en línea. Creo que más bien ya son otros tiempos, hay otros géneros musicales que no hacen uso de grandes solos de guitarra, y obviamente la era digital en la que vivimos influye mucho. Pero un dato que me pareció muy curioso es que, según Fender, sus ventas en Estados Unidos han aumento en los últimos años, y en gran parte se debe a que se han enfocado en hacer mercadotecnia dirigida a un público más joven e incluyente. Haré énfasis en lo de incluyente, pues en una encuesta realizada por ellos, encontraron que el 50% de su mercado son mujeres.

¿O sea la MITAD de sus ventas, así como las mujeres son la MITAD de la población mundial?

El artículo antes mencionado decía que un gran porcentaje de personas que empiezan a tocar algún instrumento lo abandonan al año. Recordé justo cuando empecé a tocar guitarra. No crean que sé mucho, pero probablemente, si no hubiera tenido la suerte de encontrarme con una baterista y una guitarrista/bajista, lo hubiera abandonado al poco tiempo. Apenas y sabíamos tocar unos acordes, pero hacíamos canciones que nos divertían.

Sería bueno hacer una encuesta en México de la cantidad de mujeres que toquen algún instrumento, aunque me imagino que es un panorama muy diferente al 50-50 que menciona Fender en el país vecino. Según un estudio del INEGI (2014), en México 93 de cada 100 músicos son hombres, y sólo 7 son mujeres. Creo que en 4 años debe haber por lo menos un ligero cambio en esas cifras, sin embargo esto me lleva a pensar que si hubiera aún más mujeres en la música (me refiero a géneros fuera del pop), sería otra historia. Y es que, por ejemplo, con las chicas de YuJo! hemos formado una especie de hermandad, nos compartimos consejos, reímos y lloramos; ni siquiera sé cómo describirlo, pero es algo que sólo pasa entre mujeres y que me hacía falta.

Así, pero en Caji

Yo era de esas que decía “yo no tengo muchas amigas mujeres porque no me llevo bien con ellas”, y desde hace unos años he luchado conmigo misma para cambiar esa mentalidad. Claro que las pocas que tengo las mantengo como mi más grande tesoro de amistad, pero creo que la mayoría de mis amigos más cercanos han sido hombres (con los cuales también me divierto a montones y quiero como a mi familia). Aún así, creo que no hubiera sido lo mismo si hubiera empezado a formar una banda integrada sólo por hombres.

Algunas de las preguntas que nos hacían con frecuencia en la banda en la que tocaba eran: “¿qué se siente ser mujer y estar en la escena?, ¿a qué retos se enfrentan como mujer?”, y cada vez que nos preguntaban ese tipo de cosas, no podía evitar sentirme extraña. ¿Por qué tendría que ser diferente, y por qué tendría que enfrentarme a más retos que los hombres? Pero pues sí, sí pasa. Donde más he batallado es en las tiendas de música. Creen que sólo vas a comprarle cosas al novio, o te tratan de manera condescendiente. Y en general, el mercado al que se dirigen las marcas de instrumentos y tiendas, son los hombres. El jefe de marketing de Fender dijo en una entrevista:

I think the biggest compliment that we could pay any artist is to look at them with the same level of investment, the same level of perspective and support, whether they’re male or female.

Y es exactamente el punto de todo esto. Para mí no se trata de segmentar la música, ni de bandas de chicas aquí y bandas de hombres allá, ni de tocar únicamente con mujeres. Y tampoco es que prefiera tocar con unos ni con otros, ni unos son mejores ni peores. Ni de sólo cubrir cuotas de género como sucede en algunas empresas.

Tal vez ustedes, lectores, sean de esas buenas personas que siempre han escuchado música con mujeres, y conocen a cientos de mujeres bateristas, guitarristas, bajistas, tecladistas, (vocalistas ni se diga). Pero aún hay un largo camino por recorrer. Hasta hace muy poco tiempo, las revistas especializadas de música usaban mujeres en bikini, con guitarra en medio, para sus portadas como si se tratara de un taller mecánico. Apenas en el 2016 decidieron que era “anticuado y ofensivo”. Cuando apareció St. Vicent en la portada de Guitar World,  issue de enero del 2017, aprovechó para burlarse justo de eso. Pero aún así, sus lectores no dejan de hacer comentarios machistas al respecto, basta con ver en la publicación de Facebook de esa portada para darse cuenta de cómo a algunos hombres les dolió que hayan puesto a una mujer.

Cada vez veo más proyectos musicales liderados por mujeres, o con alguna integrante mujer. Y aunque siempre ha habido muchas bandas con chicas, creo que en los últimos años hay un gran incremento. Un tema que también se ha puesto sobre la mesa recientemente es el de las pocas mujeres que hay en los carteles de festivales. Según Pitchfork, en el 2017 el 74% de los lineups fueron artistas hombres, el 14% mujeres, y el 12% actos mixtos. Ya hemos visto (pocos) avances en eso, pero por lo menos sí han incrementado el número de artistas mujeres en algunos festivales.

Hay mujeres que están haciendo cosas increíbles en todos los géneros y en las diferentes áreas de la industria musical (composición, ingeniería en audio, producción, management, etc.). Y falta reconocer ese trabajo cuando está bien hecho, no porque sean especiales, sino porque debe dejar de ser un ámbito en el que todo era para hombres porque pensaban que sólo ellos se interesaban. Algo similar ha pasado en el mercado de los automóviles: algunas marcas empezaron a dirigirse más a las mujeres y aumentaron sus ventas. Cuando salió Wonder Woman, muchísimas niñas empezaron a interesarse más en los súper héroes y en los cómics. En la música, según algunos medios, gracias a Taylor Swift ha aumentado la venta de guitarras porque niñas y adolescentes quieren aprender a tocarla.

Podrían pensar: ¡pues claro que era dirigido a los hombres!, porque efectivamente era su mercado meta más grande, ¿y cómo le llegas a los hombres? Hablando en su idioma: mujeres en bikini, que todo se vea rudo y picudo.

¿Y esa es la única forma en que se pueden comunicar?

Y a pesar de eso, siempre ha habido mujeres en la música. Pero, ¿cuántas no se habrán detenido de aprender a tocar algún instrumento porque no era algo digno de una “señorita”? Tal vez habrá otras que sí aprendieron, les gustó, pero no encontraron un medio para seguir desarrollándolo u otras chicas con quién compartir ese gusto.

Afortunadamente los tiempos cambian, y poco a poco hay más tutoriales, videos y páginas para todos, con un manejo de lenguaje más neutral. Sin embargo, no olvidemos que los diferentes espacios, revistas de música, tiendas, estudios, plataformas y foros sean más incluyentes, que no importe el género, sexualidad o gustos. Se debe fomentar la diversidad, igualdad y que se hagan las cosas desde otras perspectivas.

 

Jeka

Instagram: @jekaspita

Published by: abril in Marcas chingonas, Música, yujo!

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