Archives for agosto 2018

30 agosto, 2018 - No Comments!

Al Cien | Al que madruga… le va chido

Son las 6:55am, abro los ojos, apago el despertador que iba a sonar a las 7:00am — es importante siempre ganarle a la alarma —, me levanto de la cama, abro la regadera, me cepillo el pelo, me meto a bañar. A las 7:15 estoy afuera de la regadera, me lavo los dientes, me pongo lo primero que encuentro de ropa y a las 7:25 regreso a la cama. De 7:25 a 7:30 veo el celular y elimino las notificaciones que se generaron durante la madrugada. A las 7:30 me dispongo a tomar mi siesta de la mañana. A las 8:04 me levanto de la cama, me pongo zapatos, agarro mis cosas y cierro la puerta. Estoy en el carro a las 8:10 en punto para que el primer semáforo esté en verde a las 8:12 y no pierda la sincronía con los demás. Llego a la oficina entre 8:20 y 8:22. Entramos a trabajar a las 8:30…

Probablemente muchos tienen un ritual como el mío para salir de casa, o quizá yo soy la única loca controladora del tiempo que necesita sistematizar su rutina para asegurarse de llegar a tiempo, pero creo que muchas veces es necesario tomar este tipo de medidas para hacer las cosas como te gustan y, sobre todo, NUNCA LLEGAR TARDE.

Amigos, no quiero verlos perder una oportunidad chida de trabajo por llegar tarde a su entrevista, o saber que perdieron un vuelo porque no alcanzaron a documentar, así que aquí vienen mis recomendaciones para ser parte de una especie en peligro de extinción y unirse al club de los que respetan el tiempo de los demás:

1. Adelanta tus relojes

Como lo dije en mi nota anterior, el autoengaño siempre es importante y es muy efectivo. Adelanta tu reloj de 3 a 5 minutos y manipula a tu mente para que se la crea. Después de un tiempo hasta se te olvida y crees que es la hora real.

 

2. Piensa en el tiempo de los demás

Esta es la regla de oro de la puntualidad. Cuando llegas tarde no sólo rompes con la armonía del cosmos, también te chingas el tiempo de las personas que te están esperando. No seas ogt, si no llegas temprano por respeto a ti mismo, hazlo por respeto a los demás.

 

3. No existen los 5 minutitos más

Se escucha triste, pero es necesario. Los "5 minutitos más" nunca son 5 minutitos y terminan por casi causarte un microinfarto cuando te das cuenta que 5 se convirtieron en 50 y se vuelve una bola de nieve que no puedes detener. Esta mentira no es sólo tonta, sino que es cero efectiva. No lo haga, compa.

 

4. Llegar antes de la hora también es ser impuntual

Sí, ya sé, yo llego antes a la oficina de la hora que debería, pero esta regla tiene excepciones. No se debe llegar antes cuando alguien te está esperando, probablemente esa persona todavía no está lista para recibirte. Aviéntate un carpool en tu auto, llámale a tu abuelita que tienes tiempo sin saludar, o sólo mueve la cabeza al ritmo del segundero, pero no timbres antes de la hora.

5. Planea

El Waze tiene una opción donde te avisa unos minutos antes de la hora en la que deberías de salir para llegar a tiempo, úsala, la tecnología es tu mejor amiga y el tráfico ya no es un pretexto. Prepárate antes de la hora que deberías, y si te sobra tiempo, una siesta es buena opción.

Recuerda que perseguir el tiempo es mejor a que el tiempo te persiga.
No llegues tarde.

Besis.
Aline Flores Nonaka

Instagram: @alinenonaka

Twitter: @alinenonaka

23 agosto, 2018 - No Comments!

La 411 | Brínquele, compa

Era el año de 1999.

El mundo se preparaba ante la llegada del Y2K, los chicos cool utilizaban gorras rojas con puffy jackets, los Backstreet Boys nos cantaban “Lo quiero de esa manera” y Will Smith ya tenía planeado su Willenium. Con todas esas señales, era inequívoco pensar que el mundo se acabaría exactamente el primer segundo del 2000.

Y en medio de todo eso, mis días transcurrían entre encontrar nuevos spots para skatear, practicar un truco una y otra vez, y buscar inspiración en videos de skate.

Es decir, el típico retrato de un skato adolescente.

El tiempo pasó como una estrella fugaz, y nuestro amor falleció… ehm, el punto es que hoy, transcurridos casi 20 años, el skateboarding, esa curiosa actividad que en su momento tuvo un papel importante en mi vida, volvió.

La universidad, otras responsabilidades y, sobretodo el tiempo, hicieron que arrumbara mi tabla en el clóset, donde celosamente me veía cada vez que sacaba alguna prenda. Fue entonces cuando Elías, un compilla aferrado del skate y colaborador de YuJo!, me propuso desempolvar esa tabla y los recuerdos.

Fuimos al Parque Ávila Camacho.

Aún recuerdo la última vez que visité ese skate park. No había monolitos sosteniendo y esperando el gran símbolo de la prosperidad en nuestra ciudad: el monoriel. Muchas viviendas han sido reemplazadas por negocios, y sobretodo, mis células se renovaban más velozmente.

Elías, con toda la confianza de alguien que nunca soltó la tabla, intentaba trucos temerarios en el cajón. Crooked grind shove it out. Frontside boardslide en el riel o un threesixty flip para calentar. Mientras, yo buscaba un lugar seguro para colocar mi teléfono y cartera.

Conforme la sesión avanzaba, la seguridad fue volviendo y varias preguntas me atacaron. ¿Cómo me atrevía a lanzarme a gran velocidad contra un bloque de concreto? ¿Cómo sobrevivía horas bajo el sol sin importarme nada? ¿Cómo me aferraba a intentar un truco una y otra vez hasta que salía?

Finalmente, llegó la primera caída. Al intentar dar una vuelta, la tabla giró más rápido de lo esperado y mi cuerpo se proyectó contra el pavimento. La primera protección fue mi muñeca. Estoy casi seguro que algo le pasó porque aún escribo estas líneas con cierta molestia, pero lo que siguió compensó todo.

Parte del espíritu skate es buscar retos en tu entorno. Fue así como encontramos un tronco y lo colocamos a la mitad de la pista. Primer acto: no llevaba suficiente velocidad para brincar el obstáculo. Segundo acto: llevaba demasiada velocidad para brincarlo. Tercer acto: me suspendí por el aire unas milésimas de segundo para un preciso ollie; tiempo suficiente para recordar la levedad de aquellos días en los que la mayor preocupación era terminar la guía derecho a examen de español.

Si la felicidad se presenta en muchas maneras e intensidades, para muchos esto puede ser sinónimo de una ida al centro comercial o una grandiosa comida con mucha bebida. ¿O qué tal esa sensación de entrar a la cama con sábanas limpias? Sin embargo, ésta también depende de saber apreciarla. Para mi Yo de hace casi 20 años era poder andar en la calle buscando el spot perfecto, sin necesidad de preocuparme por el celular o la cartera.

Gustavo Ramírez

Envío de enlaces de videos de Sonic Youth o Tony Hawke: gustavo@yujo.com.mx

15 agosto, 2018 - No Comments!

Se parece tanto al amor | Un diseñito

Estaba pensando, primita, ¿por qué no te armas un diseñito acá, mamador, para mi marca? Se me ocurría que podíamos armar un logo tan pegador como el de Coca-Cola, o el de Apple, ¡o del Pollo Pepe! ¿Quién no reconoce ese pinche pollote donde lo ve? Con sus tirantes y su melena. ¿Tú crees que tiene problemas para mantenerla? A mí me da miedo, porque en mi familia hay vario calvo, ya lo has visto, y, no mames, ya la siento cerca. También mis tías del otro lado, hay como dos o tres que ya se les ve el coco si les cae la luz directito desde arriba, por eso siempre llevan sombreros si hay sol. Según ellas por elegantes, pero nel, ya me las caché. ¿A ti no se te cae mucho el pelo? A ver. Se ve que tienes un chingo, al menos no vas a sufrir de eso, que me imagino que es lo peor que le puede pasar a una mujer, ¿verdad? Perder el pelo. O subir de peso cuando se embarazan y no recuperar la figura. ¿No? Ahm, bueno, mejor seguimos con lo del proyecto que te quería contar. Tú que estás en creatividad y el diseño y las redes, hay que armar algo perrón para que se vuelva un cotorreo viral, ¿no? Como los anuncios de Tecate con el Rocky, hasta mi jefe se sabe la frase esa de “Ocupas más bax”, ¿o cómo era? Jaja, la he aplicado varias veces y eso que la Tecate me caga, yo tomo pura Indio o importada, de esas que cuestan de 60 pesos o más. Qué bueno que tenemos más cultura cervecera, la nexpa. Entonces, hay que armar primero un logo chido, y luego un video viral, que salga por todos lados, hasta en los guatsaps de las tías, que manden a la fregada sus piolines y mejor usen nuestro video. Quiero que con tu creatividad hagas a mi marca lo que Netflix le hizo a Luis Miguel. ¿Te acuerdas que ya nadie lo pelaba y era una pinche broma? ¡Nos la pitorreábamos con sus canciones en las bodas! ¿Te acuerdas? En la de mi prima la Lucy, jaja, qué pendejada de marido se agarró. En fin, hay que convertir a mi marca en la Luis Mi de los spinners, no los dejemos morir. Yo les tengo mucha fe, la verdad, me ayudaron cuando más lo necesitaba y no sólo para el estrés, ¿eh? ¿Qué dices, cómo empezamos, qué necesitas? A ver, aviéntate un bocetito en la servilleta nomás para arrancar con ideas. Mira, pérate, yo empiezo. Haz cuenta que primero así, ¿no? Luego, aylacagué, así, y así con el piquito para afuera, pero mirando para el otro lado, porque ahí va el dedo. ¿A qué se te figura? ¿Cuánto crees que cueste traernos a alguien como el Rocky? Bueno, al Rocky no, porque ha de estar muy caro, con eso de que le regresó la fama con Tecate, pues no, verdad, tienes razón. El otro día escuché en la radio lo de los que influencian, ¿cómo les dicen? Ei, esos, “influnencers”, que no cobran tan caro y tienen muchos seguidores, sobre todo milenials, porque esos son los que rifan ahora, ¿no? Son los que tienen todo el varo, que le metieron a bitcoin o esa madre, y son millonarios jóvenes, de ahí que se llamen milenials. Pos eso, entonces podemos contactar a unos influsters y ya de ahí vamos… ¿cómo? Bueno, pero los escogemos bien, ¿no? Los chocolates, ajá. Sí, no, no estuvo chido, pero mira, la neta, la neta, seamos honestos: estás hablando de ellos, ¿ah, verdad? Entonces no estuvo taaaan mal, cualquier publicidad es buena publicidad, no mames, antes, ¿dónde estaba? Además, ya con todo eso de ser correctamente político, pues ya todo les duele, la nexpa, ya quisiera yo que me regalaran de esos Jershis caros, no mames, no tendría que andar gastando para pedirle perdón a mi morra cuando se me sale un chascarrillo. Ya ni aguantan nada las morras, ¿eh? ¿Qué les pasó? ¡Hasta tú, mija! Te me pones como pantera y feminazi y defensora y nomás incomodando a mi mamá durante las comidas, tsss. Ya, pues, no te enojes. La neta ya, antes de seguir con la lluvia de ideas —que está quedando pocamadre, guau— te quería decir que, pues somos primos y ambos sabemos que no venimos de una familia muy adinerada. O sea, sí me está yendo bien, pero tengo que pagar la manutención atrasada de Manuelito y la culera de mi ex no se anda con pendejadas. Si así hubiera sido de movida cuando estuvimos juntos… pero en fin, nomás cuando les conviene, ¿verdad? ¡Uy, qué carita, prima! El caso es que, mira, échame la mano y yo te ayudo. Si queda perrón esto, que seguro así será, yo te recomiendo con mis compas de lana y, mira, Manuelito está en escuela pepona, puro pinchi político pesudo ahí, yo les mando tu contacto y te forras en menos de lo que canta un gallo. ¿Estamos? Necesito el logo mañana y el video, no te preocupes, no hay prisa, puede quedar para el lunes, pero nada más me dices cuál influenza va a quedar para aprobarlo, porque no quiero gordas, ni negros, ni señoras, ni arrugas, ni chinos, ni embarazadas, ni gente con manchas, ni rucos; pura morra joven, moderna, con buen gusto para vestirse y unos batillos ahí, mamadillos, camisita polo, pantaloncitos de jípster, en fin, que hagan ruido. A la leidi esa, ¿caballeriza?, ¿cómo era? Tú sabes, ¿no? Ya se me hizo tarde, primita. Muchas gracias por venir, ahí te dejo lo que me comí y para la propina y aguas con la lluvia porque ya está tronando durísimo y acá se inunda cabrón como para andar en bicicleta. Saludos a mi tío y mis primos, ¡mua! ¿Cuándo te casas, pues? Ya te nos estás quedando. ¡Ah, qué te la crees! Jajaja. Imaginemos cosas chingonas. Te escribo al rato.

 

Abril Ambriz Posas

Twitter: @ladyprovolone

Instagram: @ladyprovolone

9 agosto, 2018 - No Comments!

Stay chido! | Reyes del After para Dummies

Selección de proyectos nuevecitos según las leyes de Los Reyes del After, promulgadas por “Yorsh” el filósofo del trío.

Chéquenlos completos, cada uno tiene un fuerte vínculo entre el concepto-creatividad, la comunicación gráfica y, por ende, con su mercado meta.

Arrojémonos a la mierda por un instante : D

TIEMPO

Servicios funerarios del más allá.

Branding para cuando colguemos los tenis. Lo interesante de este proyecto reside desde el nombre hasta los múltiples puntos de contacto que se generaron para un público que en el pasado no mostraba interés por estos servicios. Diseñado por la agencia londinense Someone.

ESPACIO

Estuvo bien chido, ni me acuerdo a qué sabe, pero el lugar está de huevos.

La dupla Cadena + Esrawe —ambos estudios mexicanos— tienen un buen rato haciendo excelentes proyectos de interiorismo y marca, como Gelatoscopio, ubicado en CDMX. Quizá no es tan cómodo, pero visiblemente es diferente a las cadenas gringas y mexicanas.

 

INSOLENCIA

¡Ya estoy grande, mamá!

En Latinoamérica y Estados Unidos hay un típico código de branding para los estudios de tatuajes, casi siempre desarrolladas por los mismos tatuadores, con tipografías góticas poco legibles y negro y más negro. Sorry Mom es de las pocas que identifico como diferentes, haciendo alusión a la actitud que muchos tienen con su primer tatuaje: esconderlo de sus padres. Diseñado por We are Buero Buero de Alemania.

 

DIVERSIÓN

GG, haha, ji ji, jo jo… ¿Eh, qué?, ya se me olvidó. ¡Tanque y rol!

Old Pal, shareable cannabis es una marca diseñada por el multi-copiado y afamado Land, estudio con base en Austin TX.

Sin duda es de esos proyectos que se antojan. 

Para trabajar.

 

AMOR

Divertida, simple, bonita y directa. 🍆 🍑

Tienes ganas, date.

Ok Cupid es una red social gringa que te busca el perfecto match a través de preguntas que ayudan a definir mejor tu perfil. Esta campaña DTF “Down To Fuck” fue creada por Wieden + Kennedy NY, vía Adweek.

 

ODIO

Chin#@|#€¬¬9()/&$%

Este pin/&$%he libro está de hu&#o$, casualmente relata cómo un buen branding conlleva una revolución.

Libro diseñado por el estudio Paul Belford de Londres.

 

CONVICCIÓN

NOT SORRY.

The Sorry Not Sorry For Being Me es una campaña creada en conjunción entre Mother design y BBC UK.

Espero haya inspirado a todos ustedes, amables lectores, a tener una peda de unos 20 días. Si no conocen a “Yorsh” acá el link de “Los Reyes del After”.

PORQUE PODEMOS JODER A CUALQUIER GENTE.

 

Tito Sin Facebook Pero Con Instagram: @titorama

2 agosto, 2018 - No Comments!

Somos buenas ondas | Yuca, el ñoño

Seguramente era 1992 o ¿1993? Medio día, un verano más en casa de mis abuelos, en Jardín Balbuena, CDMX.

La oferta televisiva era tan mala, que daba igual que sólo tuvieran un aparato para seis miembros de la familia: nadie peleaba por él. Mis papás estaban en Mérida disfrutando tener a sus hijos, de once y nueve años, a más de mil kilómetros de distancia; la abuela cocinaba algún capricho; el abuelo, en su peluquería; mis tíos estudiando o trabajando, y los pequeños hermanos Ávila tan aburridos como si supiéramos que todavía faltaban siete años para que nos pusieran internet en la casa.

Enfadado de ver infomerciales, y sin ganas de ir al parque, me puse a husmear fotos viejas y revistas en un mueble, entre libros de las carreras que estudiaron mi mamá y mis tíos, de medicina, química, odontología, administración. Recuerdo perfecto cuando vi ¡Extra! Contenido: México de carne y hueso, La época de esplendor.  La portada era una ilustración a color de unos voladores de Papantla, y lo primero que vi al abrirla fue un óleo antiguo de una guerra, bastante sangriento. Me atrapó.

Comí leyendo esa revista y mi abuelo me enseñó que tenía guardadas varias más: “Cortés vs Moctezuma”, “ Cortés vs Cuahutémoc”,  “Criollos vs Gachupines”, “El Santanismo”, “El Maderismo”, “El Carrancismo”,  “Los años recientes” (con Echeverría y Díaz Ordaz en la portada, jaja), y los devoré también.

 

Ese verano, y algunos que le siguieron, me obsesioné con la historia. Fui a muchos museos, especialmente el de antropología. Me voló el cerebro cuando mi abuelo me dijo que los gigantes de Tula eran realmente astronautas, y en la escuela me sabía cada dato y anécdota sin abrir el libro. Me parecían fascinantes las anécdotas de dioses, traiciones, conquistas, asesinatos, sangre y misterio con un poco ciencia ficción, alimentada en gran parte por mi abuelo, que no dudó en regalarme su colección de revistas.

No sé si fue la muerte de mi abuelo pocos años después, el pésimo maestro de historia en la secundaria —que hizo de un Game of Thrones en potencia un canal del congreso—, o la maldita y horrible pubertad, pero perdí esa pasión por la historia.

Las revistas se desintegraron entre mudanzas de ciudad, casa, termitas e independencia. Me quedé con muchos datos que suelo aportar cuando se habla de historia, un gusto extraño por hojear publicaciones viejas y disfrutar los anuncios de cosas que ya no venden y, sobre todo, un gran recuerdo de cuando devoré una colección de revistas en un verano, como si fuera una serie de Netflix.

 

Yuca Ávila

Twitter: @yucaavila

Instagram: @yucaavila