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10 enero, 2018 - No Comments!

Anuma | Wave of mutilation

Desde que empecé a aceptar mi vida de adultez, hago malabares entre el trabajo, mi pareja, pasear a nuestros perros, hacer yoga, comer saludable, ver a la familia, salir con los amigos, y ahhh… mi gran pasión (además de diseñar): la música.  

Empecé a aprender a tocar la guitarra a los 16 años, y digo que empecé a aprender porque aún me siento muy básica en cuanto a mi conocimiento musical. Mi hermano tenía una guitarra acústica viejita y rota, la agarraba en su ausencia para tratar de tocar las canciones más emo que escuchaba en ese momento. Un vecino me enseñó lo básico; él siempre salía en la noche a tocar canciones de los Pixies y Nirvana afuera del kinder que estaba frente a nuestra casa. Gracias a él, aprendí algunas de ésas. Después, un amigo de la secundaria me enseñó más sobre teoría, mientras yo trataba de sacar canciones con tablaturas de Internet.

Ya que medio podía sacar algunos acordes, empecé a tocar con unas amigas; nos llamábamos Lavamatic. Después, toqué casi 8 años con una banda que se llamó Hey Chica!, y ahora estoy en dos proyectos, aún sin nombre. No crean que mi intención es escribir mi autobiografía musical, en realidad de lo que quiero hablar es de lo complicado que es para mí tener una pasión como ésta.

Lo complicado viene cuando quiero aprender nuevas técnicas, encerrarme a componer canciones o ensayar sin importar qué tan noche acabe, porque entonces tendría que agregarle varias horas al día para poder hacerlo. Tener una banda es un trabajo. Lo más importante para mí de éste es hacer canciones que nos gusten, pero si no queremos que los 4 integrantes seamos los únicos que escuchamos lo que hacemos, se tiene que pensar en distribución, redes sociales, diseño, fotos, mercancía y obviamente en salir a tocar. Gracias a lo poco (muy poco) que he experimentado de salir “de tour”, me parece que es lo más cansado del mundo. Tocar de jueves a domingo, y regresar el lunes a trabajar se siente como si hubieras ido crudo al gimnasio y te pusieran la rutina de algún atleta profesional.

En algún momento envidié muchísimo a los que viven de la música, pero sé lo difícil que es, y prefiero seguir en este equilibrio entre vivir del diseño y tocar. He llegado a pensar, “al diablo, ya mejor ahí muere”. Pero luego escucho canciones que me ponen la piel chinita, se me llena el corazón de emoción, me hacen mover los pies bajo el escritorio y recuerdo lo mucho que disfruto tocar, y luego ensayamos y me divierto como si tuviera 17 otra vez, y me digo a mí misma: por supuesto que no lo voy a abandonar.

Y es que no puede ser sólo un hobbie; no quiero que sea un hobbie. No quiero sentirme mediocre en la música. Tampoco quiero convertirme en ese cliché de película gringa, donde los señores tienen su bandita de covers y se juntan en un garage para jammear, tomar cerveza y olvidarse de sus deberes como padres de familia. O tal vez ya me estoy convirtiendo en ese cliché. Pero sólo quisiera seguir haciendo música, poder darme el tiempo para mejorar en mi instrumento, meterme al estudio a grabar con cada banda, y por supuesto salir a tocar, aunque sea los fines de semana. Sin prisas, sin presiones, sin contratos, sólo hacer lo que nos gusta, pero hacerlo bien. Y al mismo tiempo, poder seguir con mis deberes de adulto, ¿sí se puede verdad?

Díganme que sí se puede, por favor.

Jeka

Instagram: @jekaspita

27 diciembre, 2017 - No Comments!

Al Cien | De la tele al Internet

En el 2017 me casé con Rayas, nos regalaron una televisión de 52” y vivió por semanas en nuestra sala sin ningún sentido, pues me negaba rotundamente a contratar un servicio de cable donde no fuera proporcional la cantidad que pagas con el número de canales que te dan, un contrato justo que obviamente NO EXISTE.

Compartir en nuestra sala es mi actividad favorita, y hacerme la vida menos complicada también. Compré todos mis muebles por Internet, al igual que cada cosa que compro desde entonces, —desde regalos, hasta un rastrillo (Amazon Prime me cambió la vida)— y entonces emprendí la búsqueda hacia una solución a nuestra falta de contenido para estrenar nuestra espectacular y curva pantalla, que rebasa mis habilidades tecnológicas.

¿Por qué si comprar en Internet es la solución más fácil, ver la tele en Internet no se me había ocurrido antes? A partir de ese momento encontré en YouTube la respuesta. Por eso, comparto a todos mis amigos, que aún no han migrado de la programación de cable a la de YouTube, mis mejores recomendaciones para iniciar esta bella aventura a la que llamo Evolución Televisiva Para Dejar De Ver Novelas, Entre Otras Pendejadas.

CANALES

Luisito Comunica

Llegué a Luisito Comunica hace años por los Reyes del After Party (si no lo han visto, se están perdiendo del mejor video de comedia involuntaria que existe), pero jamás me imaginé que su contenido mejoraría tanto hasta llegar a los más de 10 millones de suscriptores. Ahora veo a Luisito como mi compa, siento que viajo con él, su contenido me entretiene y su edición bien hecha le suma tanto que le pongo un 10.

 

Ya Te La Zares

No me juzguen. Cada vez México está más de la chingada y leer las noticias es más deprimente que informativo. Zares sube dos videos semanales explicando las noticias relevantes de actualidad, con mucho humor —y un poco de machismo, pero ¯\_()_/¯—

 

Munchies

Munchies es un canal adjunto de Vice. Como su nombre lo dice, los monchos más cabrones están aquí. Mi sección favorita es la de Fuck, That’s Delicious, de Action Bronson, y desde entonces es mi superhéroe, persona favorita, compa imaginario y hasta amor platónico. (También busquen Chef’s Night Out)

 

Echar las chelas —o su vicio favorito— en el mood ideal es posible con las mejores sesiones de música en:

Tiny Desk

https://www.youtube.com/user/nprmusic

Colors

https://www.youtube.com/channel/UC2Qw1dzXDBAZPwS7zm37g8g

Jam In The Van

https://www.youtube.com/user/JamintheVan

Jon Sudano

Abran el siguiente link, déjense sorprender y suelten la carcajada:

https://www.youtube.com/channel/UCYmBRsXr995owHHryHYPzFQ

Deportología

No soy la más fan de los deportes, pero de la combinación de lo peor del deporte con lo mejor de la comedia sí, ft. Richie O’Farrill, Diego Zanassi y Alex Fernandez (mi favorito).

https://www.youtube.com/channel/UCJGsF3SwYhx_GnEjBC3DGrg

Drugs Lab

Quizá sonará extraño, pero este canal educacional Holandés sobre drogas es súper interesante y me recuerda que siempre es bueno saber un poquito más de lo que desconocemos.

https://www.youtube.com/channel/UCvRQKXtIGcK1yEnQ4Te8hWQ

-Tarea personal para el 2018-

(Pueden empezar a verlo conmigo)

Great Big Story

https://www.youtube.com/channel/UCajXeitgFL-rb5-gXI-aG8Q

VIDEO CLIPS

OK Go me voló la cabeza este año. Había visto uno que otro video de ellos antes pero nunca todos juntos en una sola sentada. Al siguiente día llegué con mejores ideas a la oficina y más ganas de mover mis manos para hacer cosas chidas. Véanlos todos, en especial el de este año.

OK Go - Obsessions

https://www.youtube.com/watch?v=LgmxMuW6Fsc

Behind the scenes

https://www.youtube.com/watch?v=NLbFN2iLw2I

¿Habían visto antes un video ruso en reversa? Háganlo ya.

Leningrad - Kolschik o Ленинград | Leningrad

https://www.youtube.com/watch?v=ktiONWfSL48&feature=share

Jay Z - Moon Light

https://www.youtube.com/watch?v=FCSh48OlvMo

Little Jesus - TQM

https://www.youtube.com/watch?v=uqrTfgA_ATw

American Epic - Sessions: Alabama Shakes por PBS

https://www.youtube.com/watch?v=JFHbfApw9kk

Así que amigos, este Año Nuevo, les deseo amor y paz, pero sobre todo, un año libre de transmisión de cable, pero abundante Internet.

 

Aline Flores Nonaka

Instagram: @alinenonaka

Twitter: @alinenonaka

13 diciembre, 2017 - No Comments!

Se parece tanto al amor | Forget the song

Además de una película o un libro, la distancia más corta a una persona es una canción. Somos torpes cuando estamos junto a alguien que nos importa, así que no es sencillo poner en palabras propias lo que pensamos o sentimos cuando se nos acercan. Y sin embargo, quisiéramos hacerlo. Para eso está la música que alguien más virtuoso, sensible, creativo, quizá sin dinero o con un corazón-duro-como-la-piedra-pero-con-el -talento-para-escribir-algo-pegajoso, nos dejó para escuchar una y otra vez.

Dedicar canciones puede ser tan cursi o tan ardido como la ocasión nos empuje. También puede ser un ejercicio de comedia o un intento memorioso: reproducir una melodía que nos transporte a otro momento en donde, como en país extranjero, todos éramos alguien distinto a lo que somos ahora. A veces parece hasta un acto de traición, si nos ponemos exigentes. Cuando nos enamoramos por décima vez en el año, a pesar de que creíamos que no nos pasaría de nuevo (siempre hay alguien más, un trabajo más, otra casa, otra ciudad... pero se nos olvida muy fácil), dudamos porque, ¿cuántas veces hemos dedicado "Lovesong" de The Cure? O, tal vez, sabemos que si alguien más nos dice que esa rolita de Caifanes nos transporta a su mente, es porque así le ha ocurrido con las últimas siete personas especiales en su vida.

 

Paréntesis.

 

He caído en ese bache, lo admito. Eso sí: "Little person" la he dedicado una sola vez, y sanseacabó, no importa lo que pase de ahora en adelante.

 

 

Fin del paréntesis.

 

Con el tiempo he aprendido que no hay tiempo para escuchar todas las canciones, y que a pesar de nosotros mismos, el repertorio significativo, de esas que sí nos aprendemos y podemos cantar en los conciertos sin equivocarnos, se acorta: 35 años en este mundo y, si acaso, 100 canciones me acompañan y, de esas, 20 me evocan algo o quiero que le evoquen algo a otro ser humano.

¿Por qué cuento todo esto? Porque hace rato se me metió en la cabeza que el tiempo sí destruye todo. El chiste para perdonar no es superar un daño, sino que se deslave tanto que hasta lo olvidemos. ¿Cuándo supe que había superado al ex del diablo, ése que se convirtió en el estándar de todo lo que no debo permitir que me haga otro "ser humano"? Al darme cuenta de que olvidé su cumpleaños, que sucede siete días antes del mío, y cuando pude escuchar "Apples" sin derramar una sola lágrima.

 

 

 

En realidad, no podía sentarme a disfrutar Efterklang sin acordarme del amargo trago. ¡Pero ya no! Milan Kundera puso a una de sus protagonistas en La inmortalidad a escuchar, una y otra vez, la canción que le recordaba a su padre fallecido, para así no llorar en el funeral cuando la tocaran. Para mí, eso es tortura, porque no creo en las curas exprés. Siempre el paso de los años se encarga de hacer más porosa la memoria. Incluso, puedo encontrarme con gente que odiaba con odio jarocho hace años, y experimentar gusto de que no estén en el fondo de una trinchera. ¿Sí saben cómo?

Darme cuenta de que ya puedo cantar "Apples" sin el nudo en la garganta me regresó un poco de felicidad: ya no tengo playlists prohibidas. Todos crecemos, avanzamos en el camino, siempre hacia adelante, no hacia atrás. Arriba, no adelante, y siempre girando, girando hacia la libertad. Todo se supera, lo que no te mata te hace más fuerte. Et al.

Hasta que me sentí muy machita y busqué en Spotify una de las piezas que, la neta, sí me gustan de Coldplay: "The scientist". No me pregunten por qué, pero esa se convirtió en La Canción de la Muerte de mi Madre. A ella ni le gustaba esa banda, no la puse durante su enfermedad ni alguien me dijo que hablaba de ella. Ni siquiera pienso que hable de ella en particular. Fue una mujer mucho más inteligente y divertida que Chris Martin. Pero cuando tocaban esa rola en un bar hace 14 años (¡más de una década desde su partida! ALV) las lágrimas se portaban como un montón de gorrones exigiendo sus artículos gratis en un evento político y debía abandonar el recinto o encerrarme en el baño a berrear diez minutos, lo que fuera más digno según las posibilidades.

"Ya son 14 años ", pensé. Ya estoy más cerca de cumplir 40 que de tener la edad cuando la vi dar su último respiro (le grité "¡No!" sin darme cuenta, como si eso fuera a mantener su aliento dentro de ella, para que no se nos escapara. Ahora hago lo mismo cuando tiran un gol a mi portería en el futbolito y, sorprendentemente, sí funciona a veces. ¿Por qué la vida no es como el pinche futbolito?), así que claro que ya puedo escucharla. Entonces la añadí a una playlist colaborativa. Y le di al botoncito de play.

 

 

Oh, I'm going back to the start.

A la chingada.

No se supera nada, amigos. Las heridas no cierran, las ausencias sólo se hacen más grandes y llega un momento en que todos tenemos que aceptar que hay dolores que no podremos aliviar, ni con el gatito más esponjoso del mundo, no importa la voluntad o los obstáculos que nos den sabiduría en este amargo valle de lágrimas.

Ustedes escúchenla. La comparto sólo por pura cortesía, porque la mencioné y seguro alguno de ustedes, pubertos, ni saben de qué hablo, pero ni crean que la estoy escuchando. Está prohibida. Vetada. Tabú. Nel.

El tiempo es capaz de curar muchas cosas, sí, y también nos demuestra que tenemos derecho a respirar profundo, secarnos el llanto y darnos permiso de continuar con lo que nos queda de vida al decirnos "Forget the song".

 

 

 

Se parece tanto al amor, pues.

 

Abril Ambriz Posas

Twitter: @ladyprovolone

PD. Ya, en serio. Dejen de dedicar "Lovesong". De tanto hacerlo, ya perdió todo su significado, ¿no creen?

1 junio, 2017 - No Comments!

Por favor y gracias | Bien prendido

Mi elocuencia es inversamente proporcional a lo obligado que estoy a exponerla

y la semana se me acaba, así que escribí de algo muy normal y presente en mi vida.

Siempre me ha gustado la música.

 

Cuando tenía 5 años, un primo 10 años mayor que yo se tomó la molestia de regalarme un

mixtape en un casete —sí: casete, en aquel entonces todavía no llegaba el MP3—

en el que de un lado venía música en español: Café Tacvba, Maldita Vecindad, Caifanes

y Soda Stereo, según recuerdo. Del otro lado venían cosas en inglés, que no sabía ni

qué decían, pero se escuchaban muy divertidas: Beastie Boys, Pearl Jam, STP y Blind Melon.

Desde entonces, y con una muy tierna edad (creo que la única ternura que he tenido se me

escapó con ese cassette), la música me traumó y no deja de obsesionarme.

 

Pocos días atrás, Aída y Tito halagaban mis cantos gregorianos coreando alguna canción.

Hace unas semanas estaba con mis audífonos trabajando y vi que Aline y Aída se reían

de mí porque estaba “bien prendido”.

 

Normalmente si no estoy escuchando música, estoy tarareándola, silbando o moviendo

alguna parte de mi cuerpo rítmicamente.

 

Me pareció chistoso darme cuenta, a través de la carrilla, de que soy muy expresivo con

la música —y que quizás no estaba consciente—, al grado de verme como bicho raro en

mi silla bailando, cantando mientras paseo al buen Frank Siladra (mi perrito) o silbando

mientras hago el súper.

 

Bueno, todo esto era solamente para llegar al punto de compartir la música que últimamente me hace trabajar “bien prendido”  y entonar mis cantos gregorianos Godínez.

 

1. Parquet Courts

Disco recomendado: Todos, pero poquito más el Human Performance.

O Content Nausea en donde se hacen llamar Parkay Quarts.

Canción muy perrísima: "Stoned & Starving" (pero casi todas).

2. The Black Angels

Disco recomendado: Estoy completamente enamorado del nuevo, Death Song.

Canción muy perrísima: "I Dreamt".

3. Connan Mockasin

Disco recomendado: Sepa, siempre lo escucho en vivo en este link y me lo aviento completo.

Canción muy perrísima: Sepa, siempre lo escucho en vivo en este link y me lo aviento completo.

Pilón:

Lorelle Meets the Osbolete

Desgraciadamente apenas los conocí en el NRMAL de este año y me impresionaron demasiado.

Qué lástima que no los disfruté más mientras estaban aún en Guadalajara.

No tengo un disco favorito todavía, no reconozco demasiado las canciones tampoco, pero está rebueno.

 

Preoccupations, DIIV, Deerhunter y King Gizzard & the Lizard Wizard se suman bastante bien para hacer un buen playlist de ruiditos psicodélicos muy bonitos.

 

Aquí la lista en Spotify:

 

Saludos, personas.

Beto López

Instagram: @tipobe

Facebook: betoloptri

8 diciembre, 2016 - No Comments!

Al cien | Agradable

En mis primeros meses en YuJo! cuando todavía compartía escritorio con Yuca y las bocinas de su computadora daban directamente a mi cara, le compartí un playlist que mi novio y yo recopilamos para pasar los fines de semana en Chapala; algo fresco, en español, que no te obligara a poner atención pero que quedara perfecto de fondo. En YuJo! descubrimos que si lo sacas del contexto de Chapala y lo metes en el de la oficina, también es una buena idea.

El playlist se llama “Agradable”, es música que está de moda ahorita con voces agudas de mujeres y ritmos que están a un paso de ser pop, pero no te hacen quedar como un lameloide más que escucha ese tipo de música.

Desde entonces Yuca la pone de vez en cuando e invariablemente alguien tiene que decir: “muy Aline”.

 

Estoy segura que no soy experta en música, ni la mejor recomendando, no compro discos, y ya no volví a pagar mi Premium de Spotify, pero me siento orgullosa de decir que sigo escuchando la radio todos los días (aunque tenga que toparme con gente insufrible como Gonzalo Oliveros), y me doy la oportunidad de escuchar música de todos los géneros, sin que alguien me juzgue y sin saber si para ellos es cool o demasiado mainstream o muy naco o no (se los recomiendo).

Por este motivo a continuación les comparto musiquita de todo tipo, para oídos exigentes, y otros no tanto, pero que me hacen feliz al escucharlas y espero que a ustedes también los haga feliz escuchar algo “muy Aline”:

Para cuando vas manejando:

Ray Coyote - El Silencio

 

Para cuando estás en cualquier tipo de trip:

Tame Impala - Eventually

 

Para cuando vas a trabajar:

Los Walters - Toca Madera

 

Para cuando te quieres cortar las venas:

Michael Kiwanuka - Bones

 

Para la comida familiar:

Norah Jones - Chasing Pirates

 

Para cuando ya estás pedo:

Mi playlist seleccionado de banda y norteño

 

Para cuando quieres mover el cuerpo:

Jungle - Platoon

 

Aline "Viejona" Flores Nonaka

Instagram: @alinenonaka

Twitter: @alinenonaka