24 Mayo, 2017 - No Comments!

Be Japi | La vida antes de Godín

Esta es la primera vez que escribo para el blog de YuJo!

O, más bien, es la primera vez que escribo para un blog en general. Cuando me dijeron que tenía que compartir una nota, la verdad es que no se me ocurría nada de lo que pudiera escribir.

Es como esas veces que no tienes ni idea de lo que quieres hacer de tu vida: después de graduarte, cuando todo empieza a cambiar y se vuelve más “serio”. Se va acercando el fin de la vida de estudiante, por fin llega ese día que tanto esperaste a lo largo de cuatro años y medio, pero hay sentimientos encontrados y es ahí cuándo te preguntas, "Y ahora, ¿qué?".

Aunque sabes qué es lo que tienes que hacer, es un poco más difícil definir qué es lo que quieres. Mandas uno que otro currículum, todavía con el miedito de si lo hago o no. Terminas enviando unos 30 CV y nadie te responde ni un “Chido por tu interés”; o vas a dos o tres entrevistas y esperas pegado al celular que te marquen y nunca suena…

Todos tus amigos empiezan a hacer su vida; consiguen trabajo, inician un negocio o se van lejos, muy lejos a pintar casas o meserear del otro lado del charco, porque necesitan seguir pensando que hacer. La verdad es que a veces me da envidia, porque los últimos cuatro veranos me fui del país, y me fascinaba viajar, sentirme libre y sin ninguna responsabilidad que cumplir, pero ahora ya soy una godín feliz full time.

Algo que se dice mucho en estos días es que los millennials como yo tenemos esas dudas, vivimos confundidos, queremos las cosas más rápido y buscamos que todo se adapte a nosotros y no que nosotros nos adaptemos. Y pues sí, es eso y más.

Una de estas portadas es de 1976.

Te das cuenta que la sociedad te va marcando esas pautas de lo que tienes que hacer y lo que no. Antes de entrar a YuJo! estuve desempleada tres meses, y la verdad es que lo disfruté mucho porque pude trabajar en proyectos míos y hacer cosas que normalmente estudiando o trabajando son imposibles, pero no había día en el que alguien me dijera "¿Ya trabajas?".
Es muy chistoso como existe esa presión por la sociedad de que tienes que hacer lo que se “debe hacer”, y lo veo mucho a mi alrededor con mis amigos graduados. Tomarte un tiempo a veces no es tan bien visto.

Después las cosas se me fueron acomodando. Sinceramente soy de esas personas que cree que todo pasa por algo, en el momento exacto en el que tienen que suceder. Creo que muchas veces tienes que dejarte fluir y dejar de controlar todo a tu alrededor, pues lo que te toca vivir te va llegando, (obviamente siguiendo por el camino de lo que quieres).

YuJo! apareció en el mejor momento que me pudo haber pasado. Y es por eso que creo que las cosas se van dando. Estoy muy feliz de poder compartir la mayor parte de mi semana con personas muy chidas y aprendiendo tanto.

Gracias a mis nuevos amigos de YuJo!

P.D. Voy a ser tía y soy la más feliz…

Sofi Gómez C.
Instagram: @sofigmzc

 

17 Mayo, 2017 - No Comments!

Anuma | El futuro es hoy

Desde que leí Crónicas Marcianas en mi adolescencia, me ha intrigado muchísimo lo relacionado con la vida extraterrestre y la ciencia ficción. Recuerdo cómo me fascinó imaginar que había personas como nosotros en otro planeta. Desde hace ya un tiempo, me he encontrado con muchas notas relacionadas con la inteligencia artificial. Quisiera describirles lo mucho que me emociona leer sobre robots y cómo nos estamos acercando cada vez más a ese mundo que hace 15 años se veía mucho más lejano. Y digo quisiera, porque no encuentro las palabras para expresar este sentimiento. Tal vez suena exagerado, pero de verdad, me encanta.

Les mencionaré algunos de los temas que más me entretienen:

La expedición a Marte del 2030

Ni siquiera puedo imaginar lo que deben sentir los astronautas que se están preparando para esa misión. Entrenar durante 15 años para hacer un viaje sin retorno. Tendrán que vivir bajo espacios que simulan el ambiente del planeta rojo por meses, viajar a la Luna y permanecer en su órbita durante un año. Qué increíble. Como dato curioso, hay un joven mexicano estudiante de la UNAM que será parte de este equipo.

 

Robots

Cada vez los hacen más parecidos a los humanos, y esos me dan escalofríos. Prefiero los robots como Asimo de Honda, que le dan la bienvenida a los reyes de España, por ejemplo. Desde el hotel japonés atendido por robots, los coches autómatas, robots entrenados para ser dentistas, hasta los videos del canal de Youtube de Boston Dynamics, me hacen creer que sí podríamos llegar a ser dominados por las máquinas como en Terminator. No puedo evitar sentirme un poquito mal al ver los videos de esas pruebas donde provocan que los robots se caigan. Ya sé que es parte del proceso para perfeccionarlos, pero sólo me imagino cómo, en algún momento, se van a acordar de ese maltrato y se van a vengar. Ya estamos tan avanzados en este tema, que se empieza a discutir incluso si los robots deben pagar impuestos o no. Y es que ha habido últimamente una gran especulación sobre si le quitarán el trabajo a los humanos, pero dicen los expertos que sería todo lo contrario: automatizar procesos generaría más empleos.

 

Machine Learning y Data Science

Me parece sorprendente todo lo que se está mejorando y creando con el “aprendizaje automático”, los datos y la inteligencia artificial. Las canciones que te sugiere Spotify, las películas y series que te recomienda Netflix, que puedas chatear con un bot y te responda tus dudas sin necesidad de llamar a un centro atención, que Google sepa qué cosas te pueden gustar y que hasta adivine lo que dibujas me parece fascinante. Todo lo que hay detrás de estos procesos para hacer que las máquinas aprendan es súper complejo, dependiendo del área de trabajo, pero, por ejemplo, para enseñarle a un chatbot a responder, tienen que enseñarle todo sobre lingüística y gramática. Son, por mucho, más inteligentes que algunos de nosotros (si les estoy diciendo que van a ser como Skynet es porque van a ser como Skynet).
Desearía que las matemáticas me apasionaran de la misma manera que me apasiona el diseño, para poder involucrarme mucho más que sólo leyendo artículos sobre estos temas. Estoy segura que en algún momento de mi vida lo podré hacer, ya sea ayudando a automatizar el diseño o utilizando alguna de estas herramientas de inteligencia artificial para el diseño. O tal vez algún día las máquinas me enseñen algo.

Khérmosos ojos, caray

 

Jeka

instagram: @jekaspita

10 Mayo, 2017 - Comentarios desactivados en Piña fresca | Siempre piensa en pizza

Piña fresca | Siempre piensa en pizza

Hace algunos años, muy oportunamente llegó un video a darme la solución a un problema con el que batallé durante mucho tiempo, y con el cual sigo enfrentándome, pero ahora siempre con un final feliz.

 

El famoso overthinking, con una incómoda inclinación hacia las cosas negativas. Y es que realmente eso estaba desplomando mi psique a un nivel que jamás me gustaría volver a experimentar. Perder la cordura y no saber si lo que piensas es real o se hace real porque lo piensas. Todo mal.

 

Lo intenté combatir tratando de llegar al origen de toda esa bola de nieve de pensamientos negativos, identificar el problema para entonces darle sentido a todo aquello que pensaba, y poder dormir en paz. Obviamente eso no funcionó. De hecho, conseguí todo lo contrario: lo único que logré fue pensar mucho más de lo mismo y finalmente perderme.

 

Y entonces la cineasta y productora de radio Bianca Giaever decidió darle vida a The Scared is scared. Catalogado como The web video of the year (2013) por USA TODAY, es una encantadora historia narrada por Asa Baker-Rouse (6 años). Comienza como un cuento imaginario de osos, ratones y galletas para concluir en el mejor consejo que he recibido y que, por azares del destino, vi en el momento adecuado para darme cuenta de lo sencilla que puede ser la vida si aplicas, en todo tipo de casos, la gran enseñanza que nos comparte ese gran humanito:

 

 

Por lo pronto yo sí pienso en pizza. Y en los paseos en bici. Y en aguachile. Y en pizza.

Andrea Odelap

3 Mayo, 2017 - No Comments!

Al cien | La Viejona en la ciudad

La semana pasada le di las gracias a Rayas por contribuir significativamente al soundtrack de mi vida desde hace cuatro años. Se preguntarán en qué consistía el que fue 20 años a. de R., y debo aceptar que, al menos durante mi infancia y principios de la adolescencia, fue una combinación extraña entre El Coyote y su banda Tierra Santa, la tambora sin voz que todos en el norte acompañamos con chiflido y el lado más pop del pop que se puedan imaginar.

 

Como habrán escuchado antes, amigos, “la música educa” y lo comprobé más que nunca cuando llegué a la bella Perla Tapatía —hace 9 años—, ciudad de oportunidades y tribus urbanas que ni siquiera sabía que existían (en Guamúchil, la gente era gente y ya). Hasta entonces entendí que el mood depende de la música, y la música del mood y que no siempre aplica el:

 

despechado = norteño

feliz = banda

enfiestado = banda

música de fondo = pop

 

El día que caí en cuenta casi lloré, lamentándome por toda la música chida que me perdí durante 15 años y la evidente educación en general que me faltaba. Toda la autoestima con la que llegué de mi pueblo se fue por la borda, junto con mi discografía valiosísima de Intocable y mis 20 pares de tacones, que poco a poco dejé de usar. Fue algo así como reinventarme y abrir mi mente a descubrir un mundo que me tiene en constante aprendizaje, donde soy más feliz y cada día soy como me da la gana.

 

Ser la chica de provincia-en-la-provincia-de-provincia en la ciudad no es fácil, pero debería pasarnos a todos para estar conscientes de que somos uno en un millón, que siempre habrá algo naco en ti y ni cuenta te has dado. Y se vale.

 

Por eso, escuchen mucha música y todos sus descubrimientos semanales; recapitulen todas las tribus urbanas a las que han pertenecido y, por último, valoren y amen su ciudad donde hay de todo para comer, oler, escuchar, leer, sentir y conocer, y dejen de quemar el pinche bosque de La Primavera, que no en todas partes hay.

 

Aline Flores No-naka

 

Instagram: @alinenonaka

Twitter: @alinenonaka

 

26 Abril, 2017 - No Comments!

Especialidad, brother | Soy Godín (y tú también)

Godín es un concepto tan movedizo que le hacen falta atributos inequívocos para poder tener una definición; tal y como en su momento ocurrió con los hipsters, chairos, chacas y otras tribus urbanas, en donde bastaba con tener alguna característica propia del grupo para ser inmediatamente etiquetado.

Las generalizaciones son peligrosas, y para algunos hasta ofensivas. Es por esto que decidí realizar un compendio taxonómico no exhaustivo para poder definir este grupo —basándome en meras observaciones y experiencias personales sin ningún valor. Casi como Paty Chapoy opinando del concierto de Björk.

 

Godín, Inc.

El mundo corporativo, departamental y gubernamental ha dado origen a esta agrupación de profesionistas o personas que cuenta con algún tipo de educación formal. Si se observa con cuidado, es un grupo gregario que gusta de compartir sus alimentos con su respectivo gafete que los acredita como empleados de su empresa, y portan su uniforme con orgullo. También, se les puede ver con una pequeña mochila en el que guardan sus tuppers con grasa pegada, y que han sido testigos de innumerables trayectos, pero que cumplen la vital misión de mantener al Godín alimentado.

Godín, Inc., lomo plateado, tupper de vidrio, gafete con hilo retráctil.

El microondas es el centro de socialización, en el que se discuten temas laborales y desde donde ha surgido un lenguaje plagado de acrónimos y saludos cordiales.

 

 

Godín Vampiro

 

Según la cultura popular, un vampiro no se puede reflejar a sí mismo en un espejo. Es así como el Godín Vampiro cumple con todos los requisitos anteriormente descritos , pero no se acepta como tal. Reniega tener algo que ver con dicho grupo, pero al final del día mira con ansias hacia la quincena: un rayo de luz que ni a esta especie le hará daño.

 

 

Godín Chill

Este espécimen puede que tenga ventajas aparentes sobre los otros grupos. Quizá no porte uniforme, se pueda dar el lujo de comer fuera de la oficina unos días a la semana o no le tenga un miedo irracional al checador. Pero al final de día, esperan el fin de semana para comenzar con el ritual Godín de destruirse para reconstruirse el lunes.

 

 

Nega Godín

En medio de una época en la que celebramos la originalidad que nos dan las redes sociales, y en donde se nos motiva a seguir nuestros sueños, aparecen estos personajes. Contrario a lo que ocurre con el Godín Vampiro, esta especie desprecia con todo su ser el pensamiento de ser Godín; los mira por encima del hombro y bendice su suerte de no estar atado a un sistema y ser dueños de su tiempo. Se mueven bajo los nombres de emprendedores, project managers, consultores, CEO’s, artistas, incubadores de ideas o venden paletas y tienen un BMW blanco —que en la gran mayoría de los casos son eufemismos para el desempleo o papás con fondos ilimitados.

 

“Trabaja en lo que te gusta, y no tendrás que trabajar ningún día”, seguramente hemos escuchado esta frase, atribuida a Confucio (???). Posición respetable, pero la realidad es que en en gran parte de los casos las circunstancias se imponen para la gran mayoría de los mortales. Y sí, el universo a veces conspira para que no consigas nada.

 

En el mundo de tuppers calientes, escritorios que sirven como estudio de maquillaje y uniformes desgastados por lavarse dos veces por semana, puede ser difícil encontrar motivación. Y aquí es donde insertaré un mensaje que se puede acompañar con un Piolín que compartió tu tía: aprender y reaprender cosas sirven para romper el loop en el que es muy fácil caer.

Tomen, de regalo.

 

Esa es una forma de lidiar con la rutina. Si por el contrario, tu estilo es despertar el domingo por la mañana adolorido por la fiesta del día anterior y gritando “soy un ser humano” cual Hombre Elefante, no podré objeción alguna.

 

Saludos cordiales.

 

Gustavo Ramírez

Envío de cadenas de correo: gustavo@yujo.com.mx

 

19 Abril, 2017 - No Comments!

Columnam | Después del borde

Empiezo a escribir esta nota sin tener ninguna idea de cómo terminará ni cuáles conclusiones sacaré. Pero sí sé el porqué de ella. Esta nota debió haber salido el miércoles de la semana pasada. Eso ya no es vivir al límite, es vivir después del borde.

Así somos los mexicanos, creo. La cultura de prevención nada más no se nos da. Don Luego es nuestro compadre. Tan así, que ahora que debo llevar una semana de anticipación en el contenido que hago para redes sociales, siento una desubicación temporal muy cañona.

La semana pasada fue de las más horribles de mi vida porque tuvieron que hospitalizar a mi mamá; y no fue horrible porque estuviera grave, si no porque desgraciadamente tuvo que ser en el IMSS, y de pilón el más viejo y feo de todos. En donde no sé qué espera el personal para hacer su chamba. Estaba en URGENCIAS, donde todo debería ser rápido. Era viernes y querían esperar hasta el lunes para hacerle los estudios que necesitaba.

No se dan cuenta que si previnieran, ahorrarían esfuerzos, medicinas y recursos en general. No nos damos cuenta como sociedad que, si no consumiéramos Coca-Cola y papitas desde niños no habría tanta diabetes, que si ahorráramos desde jóvenes viviríamos desahogadamente de viejos. O que si pagáramos a tiempo nuestras deudas, en vez de endeudarnos más, no tendríamos que pagar intereses altos.

Y la semana anterior a esa, fue de las más hermosas de mi vida. Estaba de vacaciones en Costa Rica, pero me topé con el mismo problema. Todos los guías se quejaban de la lentitud de los mexicanos. Si la cita era a las 7, llegábamos 7:15. Agotamos todo el tiempo que tenemos, hasta el último segundo y un poquito más para tomarnos la selfie perfecta con el chango atrás. Al final nunca pasa nada, siempre nos esperan. ¿O qué?

 

Etiqueta a tu mejor amigo en esta foto.

Somos creativos y encontramos soluciones de última hora, como yo por ejemplo, que encontré un nombre para ponerle a mi nota. O como que si se te va el avión pues compras otro boleto y disfrutas un ratito más tu vacación. Aprendemos a vivir con la diabetes, compramos la medicina para la hipertensión. Y pues ya si se murió alguien era porque ya le tocaba.

Pero, ¿sí está bien así? Vivir el momento lo más que se pueda sin pensar en el después. ¿O estaría mejor llevar todo planeado y sin salirse de la línea?

¿O en realidad da igual?

Aída, esperando que respondan su pregunta.

 

Aída Morales

Instagram: momidaar

Pinterest: momidaar

5 Abril, 2017 - No Comments!

Se parece tanto al amor | La friendzone les hizo tanto daño

Entre la avalancha de opiniones y comentarios, especializados y de los que hacemos después de comer entre familia, que han empezado a acaparar la conversación en estos días sobre el caso de Tamara de Anda (por supuesto que saben de qué hablo), algunos definitivamente son más afortunados que otros. E independientemente de aquellos en los hay una falta de reflexión garrafal por parte de quienes se atreven a hacerlos en público, hay uno que me golpeó la memoria del mismo modo que una foto de la prepa me ha demostrado que no sólo la ropa que me encantaba en mi primera juventud está de vuelta, sino que entonces me quejaba de un sobrepeso nulo que por fin se materializó.

Hace 18 años también son hace 18 kilos, pero es tema para otra ocasión.

En esa época era la amiga «gordita» de una chica absolutamente hermosa. Junto a ella era imposible no sentirse un poco piltrafa, aunque de su parte nunca hubo esfuerzo alguno por menospreciar mis atributos físicos. Para eso estaban los demás y, claro, una misma —mi crítica más cruel fui yo, y jamás de manera constructiva. Maldita Abril Adolescente, qué bueno que ya te moriste—. Así que ahí estaba, la testigo en primera fila de los esfuerzos inútiles de un montón de atolondrados jovenzuelos que intentaron conquistar a mi amiga: pobres. Entre la marabunta estaba un tipo que, en retrospectiva tampoco entiendo por qué lo consideraba mi compa, suspiraba como un idiota por ella. Poseía el don de la palabra, le gustaba leer y me imagino que se sentía dentro de una trama de Daria —estaba igualito a Charles "Upchuck" Ruttheimer, sólo que con el cabello oscuro— cada vez que abría su boca salpicada de dientes torcidos, pues sus comentarios eran siempre agudos, sarcásticos y contundentes.

El de la izquierda. Upchuck es el de la izquierda.

También misóginos y machistas, pero eso no lo entendí hasta que supe un poco mejor qué son esos bonitos conceptos (fast forward a 2014: la Abril Actual no es mucho mejor persona que la Adolescente, lo sé).

Y así como suspiraba por ganarse el corazón de la inalcanzable, me compartía en corto sus frustraciones al ver que nomás no avanzaba. Hasta que un día encontró LA estrategia. Mi amiga no era millonaria pero sí tenía buen gusto. Con ella aprendí lo que es la albahaca, el café irlandés y las marcas de maquillaje que tienen sensor antirrobo porque cuestan igual que una camisa. Y, del mismo modo, era (¿es?) fan de los tulipanes. Como siempre he sido bien intencionada (léase: medio pendeja), se me hizo fácil darle esa pista al Upchuck IRL cuando me preguntó qué podría regalarle en su cumpleaños.

Así lo hizo, y con bombo y platillo. Bueno, lo que quiero decir es que pidió que llevaran el arreglo a la escuela, en horario de clase, para verle la cara de sorpresa y, me imagino, prepararse a recibir la ropa interior de la festejada. Por supuesto, le encantaron. Se sonrojó. Les dijo «hermosas». Y hasta leyó la carta que acompañó al arreglo. En ella, el buen remitente la invitaba a una cita. Una cena o comida, ¿qué importa?

Se ve incomodísimo

 

Mi amiga dijo que no.

¡Obvio, Upchuck se enojó! Se gastó 500 pesos en un arreglo, con el dinero que su adolescente ser había ahorrado en no sé cuánto tiempo, y le prometía una salida GRATIS a comer con él. ¿Era mucho pedir?

En ese momento no lo sabíamos, pero Joey Tribbiani (si le hacemos caso al Internet) ya había acuñado el término friendzone, sin embargo debimos esperar unos años más para que, también el Internet, distorsionara el término. Verán, si nos basamos en el episodio de Friends en el que Joey le dice a Ross que no tiene esperanzas con Rachel porque ya fue friendzoneado, sólo quiere decir que el objeto de deseo no te ve como potencial pareja sexual, sino como amigo. Y punto.

Cuando comenzaron los memes al respecto (véase: Friendzone Fiona), se refería a la situación en el que, principalmente los hombres heterosexuales, se ven relegados al papel de camarada mientras la cortejada se aprovecha de todas las ventajas que recibe junto a la atención de un enamorado. Verán, Rachel, hasta ese momento, no había usado la insinuación de un "tal vez" para que le regalaran tulipanes. Ni mi amiga tampoco: ella no le pidió que le regalara nada. ¿Creen que se salvó de recibir otra carta en donde le reclamaba su falta de educación y consideración, pinche vieja? Le puse una gritadera al tarado aquel cuando me enteré.

Igual a la que le puse a mi hermano cuando salió el tema de la denuncia de Tamara. Y es que es la misma, una y otra vez: ¿por qué un halago («guapa») se considera acoso? ¿Cómo es posible que no se aprecie que una persona reconozca belleza en otra, y se lo comunique de manera educada? ¿Por qué nos —dicen ellos— ponen en la misma categoría que otro que dice obscenidades, se saca el pene o toca partes del cuerpo sin permiso? ¿JAMÁS VAN A VALORAR A LOS HOMBRES BUENOS? Es la misma queja de aquellos que piensan que sólo porque cedes el paso a una mujer, le prestas tu abrigo si le da frío y escuchas las amargas quejas que tiene con su novio, el rockstar que la engaña y trata como basura, ya mereces que ella se abra de piernas cuando tú se lo pidas. Existen threads enteros de estos autonombrados “Buenos Muchachos” (no confundirse con Buenos Muchachos, del programa de radio que son mega chévere) en los que exponen, una y otra vez, sus tristes historias de amor injustamente no correspondido.

La friendzone les ha hecho mucho daño, amigos. Es momento de que se quiten el velo y entiendan de una vez por todas de qué se trata 500 days of Summer: la chica no te quiere, desde el principio te dijo que no va a estar contigo, así que no construyas castillos en el aire con expectativas que nadie te entregó desde el comienzo. Una vez que entiendan que nadie (ni una mujer: sorpresa) está hecho para agradecerte la existencia sólo porque eres amable, sabrán poner en perspectiva que ni siquiera sus mamis tenían razón cuando les aseguraban que todo lo bonito del mundo es sólo para ustedes por su linda cara. O, más bien, porque crees que eres buena persona.

No, el taxista no le dijo una grosería. Y aún así no significa que merece un aplauso o que no sea incómodo. Los que se han levantado en favor del otrora chofer anónimo, que lo han convertido en la cara de su bandera de ardidos y bebés emberrinchados, no sólo demuestran que no tienen la menor idea de cuál es el problema de fondo: se están proyectando.

Sépanlo: la friendzone no existe, es sólo la justificación que toman los "Buenos Muchachos" para comportarse como imbéciles cuando no les dan el dulce. Y una denuncia por acoso es aquella que se hace cuando lo que te dice otro, que no pediste, te agrede, invade tu espacio y te hace sentir insegura.

No se hagan los que no saben la diferencia.

*hiperventila*

Abril Ambriz

Twitter: @ladyprovolone

Instagram: @ladyprovolone

29 Marzo, 2017 - No Comments!

Stay chido! | Basado en una historia real

 

 

 

Había una vez una nueva carpeta…

Tan nueva, tan llena de tantas posiblidades

...que tenía otras.

Perfectamente normal

Algunas pronto se llenaron de archivos.

😀

Otras se quedaron vacías.

:'(

Siempre hay unas más pesadas que otras;

 

pero la más esperada y codiciada es:

<3

 

Sin previo aviso, apareció una

D:

que, a pesar de ser una c a r p e t a, por dentro era un caos.

D: D: D:

Semanas después seguía creciendo atrozmente;

¡AHHHHHHH!

las demás carpetas ya no importaban;

</3

 

todos queríamos la SALIDA.

*llora*

Ni la misma computadora quería abrirlas.

*lo mira intensamente*

Y un día, de sorpresa, simplemente…

x_x

 

 

 

FIN

 

 

TITO

 

- - -

 

Tumblr: brandingdong.tumblr.com

Instagram: titorama

 

22 Marzo, 2017 - No Comments!

Somos buenas ondas | Crossfit vs Aguas abiertas

Poder tragar y beber todo lo que yo quiera, sin convertirme en una mole amorfa que tenga que caminar con andadera, y sin que tenga que aparecer en un programa de Discovery Channel:  ésa era hasta hace poco mi motivación para hacer un poco (muy poco) de ejercicio.

Con ese manifiesto, me inscribí a infinidad de gimnasios en los que pagaba anualidad y sólo iba cuando no me cerraban las camisas.  Intenté crossfit; las rutinas de los ejercicios me parecieron una fórmula de álgebra, el único nombre que me aprendí fue burpee y nunca sentí esa descarga absurda de testosterona que me convertiría en una obediente bestia que escala cuerdas y brinca sobre llantas que ya no son las propias.  

Creo que mi error estaba en hacer una cosa para lograr otra en donde los beneficios eran completamente distintos. Es decir: quería hacer ejercicio para no engordar más.  

Si la fórmula del bosón de Higgs se compartió al mundo en Comic Sans, no hay razón para que esta, absoluta y universal, deba tener otra tipografía. N. de la E.

En noviembre me invitaron a nadar tres kilómetros. Acepté sin estar listo, más por curiosidad que por convencimiento, y me sumé a una serie de entrenamientos bastante pesados.  Después de algunos meses de preparación, el 19 de marzo fue el gran día. 

Me divertí, me acompañó mi familia, logré terminar la carrera, quedé en lugar 11 de mi categoría y al final comí chicharrón de pescado como si no hubiera mañana.  

Puedo concluir que no sirve de nada llenarse actividades que te hacen infeliz, sólo para poder cumplir con otras. Por ejemplo: un trabajo que odias porque necesitas dinero, una carrera que no te gusta porque tiene futuro asegurado, o formar parte de un grupo de personas que no disfrutas porque quieres ser parte de algo.

Jorge "Yuca" Ávila

Twitter: @yucaavila

13 Marzo, 2017 - No Comments!

Instantáneas | El publicista que quería ser taquero

El comercio nació hace casi 6 mil años y, seguramente, entonces vender intangibles era casi imposible. Estamos en el 2017 D.C. y convencer a alguien de darte su dinero a cambio de algo que no podrá tocar, sigue siendo dificilísimo. En el campo de las ideas el reto es todavía mayor, a pesar de que todos sabemos que la creatividad genera valor. 

En octubre del año pasado, una cadena de gimnasios nos invitó a una reunión para platicar de una campaña que planeaba lanzar en enero y fue hasta que terminó la junta que nos revelaron que se trataba de un pitch.   

Le explicamos al responsable de mercadotecnia y a su equipo que consideramos que los pitches son una práctica que resta valor a la creatividad porque, en esencia, lo que el cliente dice es "haz el trabajo, pero si no me gusta, no te lo pago". Aún así, ofrecimos escribir al día siguiente con una propuesta. 

Empezamos nuestro correo señalando que nos interesaba colaborar con ellos y propusimos 3 esquemas en los que podríamos hacerlo: 

Pitch tradicional: riesgo alto, costo alto  

Si como cliente esperas que invirtamos talento y horas de trabajo en un proyecto que no sabemos si podremos cobrar, te va a costar caro. Si quieres que arriesguemos mucho, en correspondencia tendrías que pagar mucho.

Pitch pagado: riesgo medio, costo medio  

Si me invitas a trabajar en una propuesta creativa que competirá contra otras, pero me pagas un poco por participar, hay certeza de que obtendremos alguna remuneración y eso nos permite ofrecerte un costo medio, que junto con el pago del pitch se vuelve un pago adecuado.

Proyecto asignado: riesgo bajo, costo bajo

Si nos asignas el proyecto en lugar de concursarlo, no corremos ningún riesgo. Podemos desarrollar tantas opciones como sean necesarias y ofrecerte el costo más competitivo.   

En el mismo mensaje, señalamos que preferíamos un pitch pagado, pero que participaríamos en cualquier escenario.   

La insoportable vaguedad del pitch

Pasó una semana y no recibimos respuesta. Pasaron dos semanas y tampoco se comunicaron. Han pasado 5 meses desde entonces y todavía no nos dicen nada. La campaña saldría a la calle en enero y estamos en marzo, así que creo que es prudente asumir que nunca nos contestarán.  

Pensando en lo que pasó con esta invitación y con otros muchos pitches en los que hemos participado, Yuca y yo comparábamos la forma en que tenemos que vender nuestros servicios contra la forma en que un taquero hace su intercambio:   

Todos sabemos qué es un taco, cuánto debería costar y qué esperar de él.

Esto, por ejemplo, NO es un taco.

El taquero establece el precio de sus productos, el cliente pide, paga, come y se va.  

Si yo llegara a un puesto, pidiera un taco gratis para probarlo y así decidir si pedir otros cuatro, seguramente el taquero se reiría en mi cara, me mentaría la madre y me correría a patadas. Sin embargo en las industrias creativas es sumamente común pedir una demostración de capacidades, aun si tu portafolio está lleno de buenos ejemplos de trabajo que evidencian experiencia.

Para octubre, cuando platicamos con la cadena de gimnasios, teníamos ya algunos meses preparando algo nuevo. pero esta invitación me ayudó a confirmar que quería, además de publicidad, trabajar también en otra cosa.   

Pasando a lo tangible

Cuando tenía 12 años fui a una fiesta de disfraces en la que no conocía a nadie. Un niño que traía una máscara de Darth Vader fumando un puro (?) se me acercó y me dijo algo como "Hola, soy Humberto, vente a jugar". Desde entonces la amistad con él sigue intacta.

Desde que Humberto se acuerda, su familia ha trabajado distribuyendo naranja en el Mercado de Abastos y hace tiempo compró maquinaria para café porque Filiberto, que trabaja con él, nació y creció en Coatepec. La familia de Filiberto se ha dedicado al café allá en Veracruz por generaciones, así que él mejor que nadie sabe dónde comprar buen café. Él lo beneficia, lo tuesta y arregla las máquinas. En pocas palabras: el cabrón es un estuche de monerías y la relación de amor-odio que tiene con Humberto no podría ser más productiva.   

En 2015, Humberto y Filiberto empezaron a producir café, pero la marca con la que lo vendían no correspondía con la (muy alta) calidad del grano. Luego Filiberto tuvo que regresar a Veracruz para atender un asunto personal y el proyecto se puso en pausa. A mediados del año pasado, comí con Humberto y cuando me contó que sus máquinas estaban empolvándose en una bodega, le propuse asociarnos para echarlas a andar otra vez. En YuJo! nos encargaríamos de la marca y la comunicación, Filiberto y él llevarían la producción, y entre las dos partes haríamos la inversión.   

No fue casualidad que el café me entusiasmara tanto: hace 3 años, siempre que tomaba cerveza era lager, y siempre que tomaba café era lechoso y azucarado. Así como Bernardo me enseñó diferentes estilos de cervezas, Yuca me enseñó varios métodos de extracción, y sin ser experto en ninguna de las dos cosas, hoy disfruto mucho más de ambas.   

La semana pasada, finalmente tuvimos café empacado. Se llama Tonelada®. Hay tanto molido como en grano, en bolsas de 360 y 800 gramos y, la verdad, es muy buen café. Filiberto ha estado yendo y viniendo para comprar cereza, beneficiar, mortear y tostar aquí en Guadalajara. Yuca y yo hemos conocido mejor el proceso y ahora ya podemos ser como el taquero que debe ofrecer mejores tacos que su competencia, pero que nunca se va a desgastar en explicar lo que hace.

Por ahora el café está disponible en nuestra oficina, en nuestra tienda en línea y si quieres lo llevamos a tu casa. Más adelante nos gustaría exportar. Y así como YuJo! ha crecido hacia lugares que no imaginábamos, difícilmente podemos predecir hasta a dónde llegará Tonelada®. 

Trabajar en creatividad me reta, me satisface muchísimo y espero seguir haciéndolo toda la vida. Tomar y vender café también me encanta y no hay ninguna razón para no trabajar en las dos cosas.

Si quieres platicar de creatividad y de pitches, o tomarte un café y conocer Tonelada®, te invito a YuJo!, preparamos una prensa y le entramos.

¿Un cafechito?

Joel Gutiérrez

Twitter: @thewowisnow

Instagram: thewowisnow