17 abril, 2018 - No Comments!

Instantáneas | Una nueva generación de liderazgo

Cuando el 2017 terminaba, le conté al equipo de YuJo! que uno de mis propósitos para este año era compartir la dirección con Tito y con Abril.

Por un lado, conforme hemos crecido en clientes y equipo, hay más frentes que cubrir. Por otro, se acerca el día en el que cumpliré diez años trabajando en YuJo! tiempo completo. Finalmente, tanto Yuca como yo tenemos la fortuna de contar con compañeros de trabajo que han sabido estar con nosotros en las buenas y en las malas. Personas que conocen la idea original con la que empezamos, que pueden imaginarse exactamente qué haríamos en cualquier situación, y que comparten la visión de YuJo! creciendo a otros campos de la actividad económica, en los que las ideas sean el detonador de procesos productivos sin importar los medios, las salidas ni los tiempos que corran.

De entre todos los que conformamos hoy el equipo, Tito es la persona con la que más tiempo tenemos construyendo esta organización. Los más antiguos lo saben de primera mano porque lo vivieron, y los más nuevos porque lo han escuchado: en la relación con Tito, no todo ha sido sencillo.

Pero precisamente tener diferencias y superarlas es lo que permite que hoy el respeto, la confianza y el agradecimiento que sentimos por él sea incuestionable. Cualquiera que haya trabajado a su lado podría platicarles de su gran talento y calidad humana.

Allá en el 2010, cuando empezábamos a trabajar como una empresa formal, tanto a Tito como a todas las demás personas que fuimos invitando a formar parte de nuestro equipo, les planteamos un plan de crecimiento a 5 años tiempo que entonces nos parecía tan lejano que nadie estaba seguro que llegaría.

Él ha completado ese ciclo, y por todas las razones que he compartido, este año lo hemos invitado a transitar de ser el primer colaborador que tuvo YuJo! a ser el primer asociado que tendrá.

Tal como el resto de los movimientos que hemos hecho, y justo como el crecimiento que hemos experimentado, que Tito pase de ser un miembro más del equipo a una parte fundamental de la organización se siente natural. Para Tito es justo y para YuJo! es necesario.

En aquellos primeros años cualquier error en la gestión de un proyecto, cualquier equivocación en el manejo de una cuenta, cualquier descuido financiero hubieran podido borrarnos del mapa.

Conforme han pasado los años y nuestra estructura se ha fortalecido, las amenazas que vemos en el horizonte han cambiado de forma. Hoy no me preocupa que YuJo! deje de existir. Hoy me da miedo que YuJo! siga existiendo sin evolucionar.

He visto otras agencias envejecer sin gracia y volverse irrelevantes. He visto cómo el miedo a soltar las riendas y la resistencia a compartir lo que entre muchos se ha construido, ha acabado con equipos legendarios.

Por estas razones, si algo quisiéramos hacer correctamente Yuca y yo en los próximos años, sería establecer una siguiente generación de liderazgo.

Nuestra formación de comunicadores significa muchas limitaciones en el quehacer del gobierno corporativo, y para decirlo de forma sencilla: no tenemos puta idea de cómo lograrlo. Pero regresando por última vez a los colegas que vimos anquilosarse en sus sillas de respaldo alto, sí sabemos a qué cosas no aferrarnos.

El paso de Tito hacia una posición de mayor responsabilidad, pero también de mayores beneficios, es el primero en un camino que nos llevará un par de años dibujar. Confiamos en que, sobre la marcha, los tres juntos iremos entendiendo qué es lo que más nos conviene a todos.

En junio partimos hacia ese nuevo destino, nos vemos del otro lado.

YuJoTito!

Joel Gutiérrez

Twitter: @thewowisnow

Instagram: thewowisnow

21 marzo, 2018 - No Comments!

Ya Cómete La Maldita Naranja | Rookie

Vamos al grano: llevo casi tres meses aquí. Por lo tanto, sigo siendo un novato.

Se me ha ido rápido, todo va bien y al 100, y he notado varias cosas muy peculiares de la zona. También son las que más me han gustado y he apropiado.

Así que, ¡venga la infografía!

Elías Ruvalcaba

Instagram: @elias_mule

14 marzo, 2018 - No Comments!

Eso No Se Dice | Truco no-inútil no. 2

Todos tenemos una piedrita en el zapato, esa a la que llamábamos proyecto, meta, pasión o ganas de hacer algo, pero que siempre terminaba acompañada de un “el lunes empiezo”.

Aquí les dejo un ejercicio ñoño para que San Lunes llegue pronto. Impriman su hojita (de preferencia redúzcanla para no contaminar tanto) y ténganla cerquita, junto a su corazón para que ya pinches cumplan lo que quieren.

Descárguelo, por amor de dios.

 

Jaz Talamantes

Instagram: @jaztalamantes

6 marzo, 2018 - No Comments!

Bitácora espacial | 002

Día 423

 

Decidí despertar hasta mañana.

 

Día 424

 

 

Día 425

 

Con sólo abrir un ojo activé el hipersueño.

¡RIP, in peace, carnal!

 

Día 426

 

Hoy desperté. Lo primero que hice fue preparar té, huevos revueltos y, como siempre, ir hacia el tocadiscos. Todo este tiempo de movimientos oculares rápidos he tenido una canción clavada muy detrás dentro de mi cabeza, muy escondida, pero está ahí.

 

 

Me gusta usar pantalones descuidados y sudaderas de Disney '96; me gusta comer con las manos; me gusta masticar con la boca abierta; me gusta rascarme los huevos y hacer vibrar un par de gargajos mientras veo Queer Eye sin siquiera derramar una sola lágrima, y al mismo tiempo me limpio los restos de Cheetos en mis dedos con mi sudadera increíble.

Mil novecientos noventa y seis, qué gran año, Petunia.

"Casa, ahora vivo aquí…"

 

 

 

Me senté en mi silla favorita, la encontré hace unas semanas perdida en la nada. Prendí el monitor y puse la transmisión de todo lo que ha sucedido en mis días fuera del planeta. He visto la misma transmisión que me prometí no ver una vez y otra vez y otra vez, no esa misma... una más vieja.

 

Reviso mi reloj, me asomo a la ventana, reviso el radiotransmisor, —le da un trago a su té—, voy al centro de control y, como podrán imaginarse, aún no encuentro ese planeta, el que lo cambiaría todo por completo.

Veo en el centro de control que me estoy acercando a un cinturón de meteoros y basura especial, la casa de mi silla favorita regresó por ella y esta vez es personal.

Me anclo a mi asiento cual Matthew McConaughey justo antes de entrar con un nudo en la Gargantúa, el ruido y los golpes hacen que pierda la orientación y cualquier señal que pueda captar el localizador se congela.

Golpee el meteoro mas grande de ellos y decidí instalarme en él. Es terreno desconocido pero a la vez familiar, algo me hace pensar que este pedazo de tierra alguna vez perteneció a un lugar muy parecido a mi hogar, a mi planeta.

La luz de la mañana tardaba 10 minutos en llegar, el terreno me invitaba a recostarme por su color, las nubes del lugar las podía tocar de puntitas y sentir su espeso color en mis manos.

“Do not go gentle into that good night…”

 

Los días pasan, las reservas se agotan y el miedo lo uso de capa. Escribí una carta en el manual que encontré, aún no se para quien es esta carta, solo sé que la guardare en mi bolcillo, ese que esta del lado izquierdo justo en el curaçao, mandé una señal que seguirá cuando yo ya no esté y otros encontrarán.

 

Estrellas fugaces, medusas, fantasmas, y vanta puro, son lo que al sentirme tan acá me mandan aún más lejos, de vuelta al futuro. —suspira y piensa— NASA está de mi lado.

 

 

 

21 febrero, 2018 - No Comments!

La Opinión Que No Pediste | Lo bailado nadie nos lo quita

“Defiende tu punto de vista” es la frase que me ha regido desde que tengo uso de razón. Como buen abogado, mi papá nos inculcó siempre, a mi hermana y a mí, que nos aferráramos a nuestras creencias, y que poco importaba lo que nos dijeran los demás. Con fundamentos, respeto y educación, siempre debíamos defender nuestro punto de vista.

(Yuca: Por el bien común, ya no es necesario que continúes leyendo.)

Los años pasaron y ahora me pide que me siente con él a escuchar a David Bowie, "Sweet Home Alabama" de Lynyrd Skynyrd, o los eternos conciertos de Peter Gabriel para que, según él, escuche buena música, no como ese reguetón que tanto defiendo… Estoy segura que ahora se arrepiente de haber hecho tanto énfasis en esa parte de mi educación, já.

Ya que lo mencioné: paren ya por favor todo el hate a este género musical. En verdad, qué disgusto sólo recibir como respuesta una mueca de repugnancia cada que digo que sí me gusta el reguetón. ¡DÍMELO PAPI!

Ojo, amigos, mi objetivo está lejos de tratar de convencerlos de que amen perdidamente a Nicky Jam o que se bajen la discografía completa de Daddy Yankee. Sé que a la gente puede no gustarle, y lo entiendo y respeto profundamente. Lo que sí me cuesta entender es ¿por qué la aversión?, ¿por qué el reguetón es objeto de nuestro odio?

Lo que sí quiero hacer, es darles la opinión —que no pidieron— sobre por qué el reguetón no es lo peor que hay en el planeta, por qué lo considero sensacional y por qué me gusta bailar cuando suena el dembow.

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Primero, lo primero: brevísimo marco histórico y social. El reguetón nació por ahí de los 90 en las calles más marginadas de Puerto Rico y Panamá. Los jóvenes de esos barrios comenzaron a hacer música clandestina en donde hablaban de su día a día. ¿Qué era eso? Sexo, drogas, violencia, y la importancia del dinero. No busco justificar nada, pero creo que es importante tener en mente cómo nació y por qué es como es. ¿No les parece que es normal que los jóvenes busquen expresarse y manifestar la realidad que viven?

La razón más frecuente que me da la gente cuando les pregunto que por qué no les gusta el reguetón, es “porque sólo habla de sexo y es muy machista y misógino”, aunque apenas conozcan tres canciones. Esto es una de las cosas que más me desesperan, porque tenemos escuchando estas letras que “violentan a la mujer” menos de 30 años, y la falta de equidad la arrastramos desde que el mundo es mundo. Si me preguntan a mí, el machismo está en las horribles actitudes y costumbres tan arraigadas que tenemos y que ni nos cuestionamos, en un “Por eso las violan”, “Legalicen a las de 16” o en agachar la cabeza cada que vemos o somos parte de un abuso, y no en una canción de tres minutos y medio. I rest my case.

Sí, hay letras, videoclips y artes en discos que denigran a la mujer que no apruebo y me molestan, y sí, creo que no necesariamente nos ayudan a encontrar la equidad de género que tanto necesitamos. Pero letras que maltraten a la mujer están presentes en muchísimos otros géneros musicales, no es exclusivo del reguetón. Hasta me atrevo a decir que, del acto sexual, sí hablan todos.

Rocío Durcal pide que le inviten un café y luego le hagan el amor; Armando Manzanero quiere repetir el cansancio que le hicieron sentir; Nine Inch Nails quiere fuck you like an animal; The Beatles quieren hacerlo en la carretera; Kanye West quiere salsa agridulce para no puedo imaginarme qué… hasta The Rolling Stones quieren invitarte a pasar la noche juntos, y ni nos acerquemos al hip-hop. Ah, pero no sea que cualquier reguetonero diga que le quiere dar duro a su jeva porque todos levantan las cejas, y el Manual de Carreño les queda corto.

Para aquellos que dicen que es muy vulgar y misógino, les hice un pequeña y rápida selección de canciones que (ya sé que no van a escuchar, pero papelito habla) no hablan de sexo más que cualquiera otra. Y si lo hace, es completamente consensuado porque

AMIGO, DATE CUENTA

Por ahí del 2015, entré en el mundo del reguetón y desde entonces le pongo atención a las letras, y tengo que decirles que, en su gran mayoría, no es que nos devalúen como mujeres, sino que al reguetón no le da miedo ser lo prohibido y decir las cosas como son. (Puritanos, por favor no se escandalicen). Sí, somos seres sexuados, y sí, todos lo disfrutamos. Es un género para la fiesta, con letras despreocupadas y simples que tienden a la sensualidad, y yo no le veo nada malo a que tanto hombres como mujeres nos empoderemos de nuestro cuerpo y bailemos. Solos, o con nuestra pareja, o amigos. Si no te sientes cómodo perreándole a alguien, flash news!: NO ES NECESARIO QUE LO HAGAS.

Para mí eso es lo bonito de este género, le está dando la vuelta al mundo y haciendo que personas de todas las clases sociales muevan sus caderitas, y (echándole flores de más) hasta creo que apoya la demolición de códigos morales obsoletos, y abraza la libertad y la diversidad de las personas.

Si ya tocamos el tema del feminismo, la escena musical del reguetón tampoco se queda atrás. Las mujeres están abriéndose camino y tomado los espacios que antes estaban ocupados sólo por hombres. Un ejemplo, es Becky G y la canción "Mayores". Dejando de lado que es una canción obscena, y que el reguetón no apoya estereotipos sociales ni convencionalismos, también puedo ver a una mujer empoderada capaz de decidir qué quiere y cómo. ¡Hola, emancipación femenina; adiós, invisibilidad de la mujer!

Como ya les decía, si no les gusta el reguetón, está perfecto. Si todo lo que acaban de leer les parecen justificaciones de tres pesos, también está bien. Son gustos, a mí no me late el metal y no pasa nada. Pero que no les guste en serio, no porque es lo "intelectualmente aceptado". Si genuinamente creen que va en contra de las buenas costumbres o porque no tiene las melodías más complejas o las letras les molestan, también está bien. Pero si nos jactamos de ser tan conocedores, cultos e íntegros, seamos coherentes y respetemos todos los géneros musicales.

Así de mamones se ven. Aguas.

Lector, si llegaste hasta aquí, muchas gracias por tu tiempo y lectura.

Y si necesitas reguetón, dale.

 

Rocío Valdez

Instagram: @rocio.vv

14 febrero, 2018 - No Comments!

NeaNea | Tiempo de relax

Después de un intento fallido de ahondar en un tema, decidí dejarlo de lado y compartir con ustedes un poquito de uno de mis hobbies.    

Posiblemente muchos de ustedes ni sepan de qué hablo, porque no creo que sea la actividad que todos realizan en estos tiempos, pero hace muchos años lo practicaban mucho, generalmente, las mujeres: el punto de cruz. Además de ser uno de mis pasatiempo favoritos, es mi spa favorito: una forma de relajarme y desconectarme un rato del mundo, acompañándolo de buena música. Puedo pasar horas enteras cosiendo y el tiempo se pasa volando.

Lo practico desde que tengo 6 o 7 años. Al principio, hacía costuras muy sencillas, líneas rectas de crucecitas y también colocar las chaquiras. Después seguí con algunos diseño un poco más grandes, fui perfeccionando la técnica pero sin estar exenta de muchos errores. Recuerdo que en alguna ocasión me equivoqué y tomé un punto de más: el horror, porque a la hora de que terminar la figura, no cuadraba. Casi lloro porque no hubo de otra más que desbaratar hasta donde encontré el error e iniciar de nuevo. Pero conforme pasó el tiempo, agarré callo, tips  y eso errores han ido disminuyendo hasta ser casi nulos, y puedo terminar algunos diseños sin ellos, aunque de vez en cuando todavía la riego.

Mi mejor maestra ha sido la señora Maricú. Mi mamá, pues. A ella le gusta todo lo manual. Desde niña ha hecho algo de eso, como cuando hacía los bordados de los vestidos que armaba una amiga suya, así que fue natural que empezara a hacer punto de cruz en casa. Por eso inicié yo tan joven. No es tan sencillo como parece, porque aunque sigues un patrón que te dice qué colores, tipos de hilo, y materiales usar, debes tener mucho cuidado. Lo interesante es que las cruces deben apuntar al mismo lado, y que por la parte de atrás no se crucen. Mi hermana también hace punto de cruz, pero acá entre nos, yo hasta ya superé a mi mamá. Eso sí, Maricú domina los puntos contados y la plumilla. Mi hermana, es la reina del tejido.

La paciencia es una de las herramientas principales del punto de cruz. Uno de los patrones más complicados que he hecho es el dibujo de un par de hadas. Me llevó dos años, por hada, terminarlo, y eso que las hice en una tela que tiene un cuadro grande.

¡2 AÑOS CADA UNA!

 

Y el reto más grande, que estoy a punto de terminar, es una sirena de lino.

 

Andrea Rodríguez Bravo

24 enero, 2018 - No Comments!

Mirador | Si siguen aquí…

2017 fue un año increíble.

Personalmente, cumplí objetivos de los que me siento muy contento. Terminé un par de medios maratones que pensé que llegarían mucho tiempo después. En Cash ‘n’ Goal , un proyecto de YouTube que hago con mi hermano de otra madre, conseguimos nuestro primer patrocinador. Me independicé. Viajé a Nueva York para proponerle matrimonio a la mujer más maravillosa que conozco. Y me dijo que sí.

El año pasado llegué a YuJo! y me encontré con compañeros muy profesionales y talentosos, que también son personas muy divertidas y que, conforme pasa el tiempo, se han convertido en mi familia.

En los nueve meses que llevo acá han pasado cosas muy chidas. Una de las mejores es que, haciendo, aprendo algunas cosas sobre el mundo de la creatividad, aunque conste que me faltan muchísimas todavía.

Por ejemplo, en septiembre Joel, Abril y yo fuimos a Querétaro a trabajar y aprovechamos para conocer Peña de Bernal. Luego viajé a Metepec, Puebla, porque un cliente tenía un evento, y casi cuando se terminaba el año fui a una expo del mismo cliente con Rocío, Aline y Yuca.

Sofi alumbró el camino y descubrió que hay vida más allá de ser Community Manager. Gran descubrimiento de su parte.

En YuJo! no todo ha sido trabajo, también me he divertido un montón. Con Andy Salvaje he intercambiado balazos de Nerf artesanales, que al final del año se convirtieron en disparos de gotcha a sangre fría. En esa ocasión, la ganas de no perder, hicieron que casi mate a Elías.

Desde abril empezaron mis lecciones de futbolito, y la verdad es que he tenido grandes maestros y compañeros de equipo, como Tito con su diagonal; Gush con su intimidación al rival; Jaz con su reguilete, y Andrea atajando de todas, todas. También Jacob y yo nos privamos de la risa de un memeringo francamente malísimo.

Este año también nació el Combo Davis, que Yuca y Joel se encargaron de popularizar. Abril me enseñó qué tan importante, e ignorada, es la coma vocativa, y Jesica casi me descubre comprando su regalo del intercambio.

Como dije al principio, 2017 fue un año increíble, y este que comienza me gustaría que fuera muy parecido. Por eso, a Jacob, a Gush, a Tito, a Abril, a Sofía, a Andrea, a Jesica, a Jaz, a Rocío, a Aline, a Andy, a Yuca, a Joel y a Elías les propongo que si siguen aquí como han estado, yo seguiré aquí para divertirnos y hacer que esto crezca.

David Moreno

Twitter: @dmorenoc_

Instagram: @dmorenoc_

17 enero, 2018 - No Comments!

Japi | Good life

Estamos rodeados de momentos y personas que aportan grandes cosas a nuestra vida (más de lo que creemos). Pero muchas veces nos olvidamos de tener una buena vida y nos dejamos llevar por nuestros pensamientos enfocados en el pasado o en el futuro. O simplemente dejamos de hacer y tener lo que realmente nos hace felices.

La buena vida se construye con la calidad de las relaciones.

Robert Waldinger lo explica mejor. Les comparto una charla que dio en Ted Talks y que se me ha quedado en la memoria:

 

Sofi Gómez C.

instagram: @sofigmzc

10 enero, 2018 - No Comments!

Anuma | Wave of mutilation

Desde que empecé a aceptar mi vida de adultez, hago malabares entre el trabajo, mi pareja, pasear a nuestros perros, hacer yoga, comer saludable, ver a la familia, salir con los amigos, y ahhh… mi gran pasión (además de diseñar): la música.  

Empecé a aprender a tocar la guitarra a los 16 años, y digo que empecé a aprender porque aún me siento muy básica en cuanto a mi conocimiento musical. Mi hermano tenía una guitarra acústica viejita y rota, la agarraba en su ausencia para tratar de tocar las canciones más emo que escuchaba en ese momento. Un vecino me enseñó lo básico; él siempre salía en la noche a tocar canciones de los Pixies y Nirvana afuera del kinder que estaba frente a nuestra casa. Gracias a él, aprendí algunas de ésas. Después, un amigo de la secundaria me enseñó más sobre teoría, mientras yo trataba de sacar canciones con tablaturas de Internet.

Ya que medio podía sacar algunos acordes, empecé a tocar con unas amigas; nos llamábamos Lavamatic. Después, toqué casi 8 años con una banda que se llamó Hey Chica!, y ahora estoy en dos proyectos, aún sin nombre. No crean que mi intención es escribir mi autobiografía musical, en realidad de lo que quiero hablar es de lo complicado que es para mí tener una pasión como ésta.

Lo complicado viene cuando quiero aprender nuevas técnicas, encerrarme a componer canciones o ensayar sin importar qué tan noche acabe, porque entonces tendría que agregarle varias horas al día para poder hacerlo. Tener una banda es un trabajo. Lo más importante para mí de éste es hacer canciones que nos gusten, pero si no queremos que los 4 integrantes seamos los únicos que escuchamos lo que hacemos, se tiene que pensar en distribución, redes sociales, diseño, fotos, mercancía y obviamente en salir a tocar. Gracias a lo poco (muy poco) que he experimentado de salir “de tour”, me parece que es lo más cansado del mundo. Tocar de jueves a domingo, y regresar el lunes a trabajar se siente como si hubieras ido crudo al gimnasio y te pusieran la rutina de algún atleta profesional.

En algún momento envidié muchísimo a los que viven de la música, pero sé lo difícil que es, y prefiero seguir en este equilibrio entre vivir del diseño y tocar. He llegado a pensar, “al diablo, ya mejor ahí muere”. Pero luego escucho canciones que me ponen la piel chinita, se me llena el corazón de emoción, me hacen mover los pies bajo el escritorio y recuerdo lo mucho que disfruto tocar, y luego ensayamos y me divierto como si tuviera 17 otra vez, y me digo a mí misma: por supuesto que no lo voy a abandonar.

Y es que no puede ser sólo un hobbie; no quiero que sea un hobbie. No quiero sentirme mediocre en la música. Tampoco quiero convertirme en ese cliché de película gringa, donde los señores tienen su bandita de covers y se juntan en un garage para jammear, tomar cerveza y olvidarse de sus deberes como padres de familia. O tal vez ya me estoy convirtiendo en ese cliché. Pero sólo quisiera seguir haciendo música, poder darme el tiempo para mejorar en mi instrumento, meterme al estudio a grabar con cada banda, y por supuesto salir a tocar, aunque sea los fines de semana. Sin prisas, sin presiones, sin contratos, sólo hacer lo que nos gusta, pero hacerlo bien. Y al mismo tiempo, poder seguir con mis deberes de adulto, ¿sí se puede verdad?

Díganme que sí se puede, por favor.

Jeka

Instagram: @jekaspita

3 enero, 2018 - No Comments!

Piña fresca | Un volado

Para mí, el 2017 fue el año en el que tuve que convertirme en adulto. O algo así. Tuve que tomar decisiones que cambiarían mi vida por completo. No fue nada fácil. En realidad fue abrumante. Creo que lo más difícil fue lidiar con el “hubiera”, porque siempre y cuando no toma una decisión, todo es una posibilidad. Y cuando todo es una posibilidad, no hay nada qué perder, pero tampoco hay nada qué ganar. Así que decidí aceptar los dos desenlaces.

Entre las primeras cosas que decidí fue quedarme en YuJo! Quise aprender de perseverancia y, sobre todo, demostrarle al millennial rebelde que llevo dentro que un poco de rutina no le hace mal a nadie. Curiosamente, fui aprendiendo muchas otras cosas, algunas sobre mí, pero la mayoría de mis compañeros.

YuJo! inició el año con siete personas y lo concluyó con más del doble. Claro, ninguna para el gran y legendario Departamento Audiovisual que conformamos yo y mi soledad, culeis. BROMI. En realidad había otras áreas realmente necesitadas de gente nueva y fresh — conocidas ahora internamente como los nius, que a su vez se dividen en las cuquis y los niños rata (ambos autonombrados así)—. Al principio, la idea de ser tantos nuevos le causaba un poco de miedo al crew de los old YuJo!, sobre todo por el cambio y la incertidumbre que esto provoca. Sin embargo, a mi gusto todo ha marchado de maravilla y mucho mejor que antes, pues para mí ninguno es niu, todos son amigos. O ami-Kos, como su generación mejor se lo sugiera.

Y con todo esto hemos aprendido mucho. Por ejemplo: cómo hablan los niños rata. Abril logró platicar con sus sobrinos de manera fluida gracias a esto. 100% real, no fake. También de trabajo en equipo (de uno más grande) . Y siempre ofrecer nuestra ayuda en lo que sea necesario para sacar la chamba y, por lo mismo y más importante: de amistad. De confiar en las personas con las que trabajo. Que puedo presumir que ninguno es deja abajo. Ni en la chamba, ni en lo personal, y que todos están dispuestos a aprender de sus errores y sacarle el mejor provecho a las oportunidades. Que nos conocemos de buenas, de malas y que hemos aprendido a respetar las diferentes personalidades que tenemos y así compartir en armonía y paz (generalmente estrés y mucha diversión) mínimo 8 horas diarias.

Por ahí dicen que los amigos son la familia que escoges, y me vale si me pongo un leve cursi, jaja, pero puedo decir que YuJo! es una segunda familia. Porque con todo y el riesgo de pérdidas y ganancias que toda decisión conlleva (como Joel y Gush al invertir en cryptomonedas), puedo decir que fue una buena decisión. De adulto alpha que soy.

Gracias, amigos.

Hola, 2018, también sé mi amiko, plox.

Andrea Odelap

Instagram: @andreaodelap

Vimeo: @andreaodelap